¿QUIÉNES ERAN LOS FARISEOS?
Bienvenidos una vez más a Respuestas en la Biblia: la serie de la Kehilá Camino a Emaús. Vamos a seguir aprendiendo de la Palabra de Dios. Hoy llegamos a la pregunta 82: ¿Quiénes eran los Fariseos? Un tema, del cual, seguramente nos hemos preguntado alguna vez, porque los fariseos son personajes sumamente conocidos para todos aquellos que estamos familiarizados con los evangelios.
PERSONAJES FRECUENTES EN LOS EVANGELIOS
Los fariseos se presentaban continuamente delante de “Yeshua” (Jesús) y los recordamos por los constantes conflictos que entablaban con Él.
Vamos a analizar quiénes eran ellos y, sé que, aunque es un tema que daría para mucho más, trataremos de sintetizarlo en los puntos más importantes.
Cuando pensamos en los fariseos, seguramente, tenemos alguna idea de un aspecto negativo. La palabra fariseo se usa en frases como: “No te pongas fariseo” o “No seas un fariseo”, como sinónimo de legalista o hipócrita. En fin, no es el mejor adjetivo que pudiéramos darle a alguien. Pero, no todos eran necesariamente como la fama con que generalmente se les atribuye. Tanto los fariseos como los saduceos eran sectas religiosas dentro del judaísmo durante los días de Yeshua. Cuando digo “secta”, no pensemos en el término peyorativo que hoy en día se tiene. Secta, en aquellos días, era una forma de referirse a una facción, una división o un grupo en particular dentro de los diferentes grupos que había en el judaísmo. Aun entre los mismos fariseos, había ciertas diferencias. Está documentado que, en los días de Yeshua, había dos grupos principales: los de la escuela de Shamai, un rabino que era más ortodoxo, más legalista, más estricto que los de la escuela de Hillel, otro rabino que era un poco más liberal, más enfocado en la flexibilidad de la interpretación de la Torá. Aquí tenemos dos ejemplos para darnos cuenta de que, aun dentro de los mismos fariseos, había diferentes tipos de fariseos.
En la etimología, la palabra fariseos viene del nombre “perushim”, que proviene del verbo “parash” que significa: separar. Por tanto, los fariseos, serían “los separados”. Es decir, los que están separados.
ORIGEN DE LOS FARISEOS
Vamos a ver su origen para entender por qué se les dio este nombre. La destrucción de Jerusalén y el destierro en Babilonia, fue lo que marcó un antes y un después en la historia del judaísmo. Por primera vez, desde los días de “Moshé” (Moisés) los judíos comenzaron a tener su vida religiosa, sin la necesidad de sacerdotes, de templos, ni de tener un santuario ubicado en un lugar concreto, ya que estaban en el exilio en Babilonia. Entonces, comenzaron a abandonar el ritual y, a centrarse más en la oración, el estudio y las obras piadosas con el enfoque en la Tefilá (oración), la Tzedaká (justicia, ofrenda), la Teshuvá (arrepentimiento). Como ya no había Templo y, por tanto, sacrificios se enfocaron en estos tres puntos.
Ya con el respaldo de los profetas, comienza a surgir una nueva forma de vivir la fe. Ya no era necesario pertenecer a un linaje sacerdotal para enforcarse en el servicio divino. Antes, para servir en el Templo, solo podían hacerlo los sacerdotes y levitas, descendientes de Aarón y de la tribu de Leví, respectivamente. Pero, ahora ya no, el enforque de la vida religiosa cambia y es diferente. Simplemente, bastaba con ser devoto, temeroso de Dios, conocer y dedicarse profundamente al estudio de la Torá y, entonces, ya podría ser considerado como una persona a la que se le llamaba en esos días del exilio, “jasideos” del hebreo “jasidim”, término utilizado para decir los piadosos.
Hay registros de que estos piadosos, o “jasidim”, ya existían desde los días de los Macabeos. Quienes fueron lo que apoyaron el movimiento Macabeo y formaban parte de ellos. Eran los jasidim quienes eran los más temerosos, piadosos, y más religiosos. Este grupo de celosos de la ley surgió como reacción al proceso del inicio de la helenización.
¿Qué es la helenización? Es abrazar, adoptar las costumbres, las prácticas y los valores griegos dentro de la sociedad judía. ¿Qué sucede cuando viene Alejandro Magno y este período de helenización? Muchos judíos se dejaron llevar por este modo de vida y, por tanto, comenzaron a desviarse de la Escritura. Así, este grupo de fariseos o jasidim, surge como una respuesta hacia la asimilación que se estaba viviendo en aquellos días. Alrededor del año 150 a.M.
Ya para el año 130 a.M., ya se identifica a este grupo como los “fariseos”. Podríamos decir que son los herederos o la continuidad de los llamados jasidim. Aunque estos grupos, como les decía en un principio, apoyaron a los Macabeos, en su revuelta contra los griegos, al poco tiempo se desilusionaron, porque se dieron cuenta de que los mismos Macabeos que lucharon por expulsar a los griegos, terminaron cayendo en una lucha de poder y de corrupción. El puesto de Sumo Sacerdote se tornó, más bien, en un puesto político, al cual se accedía, muchas veces, con actos de corrupción, asesinatos, etcétera. Entonces, de alguna manera, se desvirtuó este movimiento que inició de forma piadosa y celosa de la Torá y que, al final, terminó mal. ¿Qué sucede entonces? Parte de estos mismos piadosos dijeron, una vez más, nos vamos a tener que apartar. Por tanto, los fariseos significa, los que se separaron y apartaron. Y esto, tuvo un costo. Debemos reconocer que esa autoexclusión que hicieron de la sociedad judía, también les costó un precio y fueron perseguidos.
Sin embargo, con el pasar del tiempo, los fariseos se convirtieron en objeto de admiración del pueblo por sus actos de piedad, su celo por la Torá y por su devoción. Cuando vemos a una persona que es apasionada, celosa y, aunque no te caiga muy bien, al final terminas por admirarla, respetarla y escucharla. Eso fue lo que, poco a poco, se ganaron a pulso los fariseos, hasta que se terminaron adueñando de la nueva manera de adorar en el nuevo entorno. Ya no basándonos en el Templo, sino con base en las sinagogas que eran los centros de operación de los fariseos. Además, eran gente cercana al pueblo, ya que los saduceos eran personas que pertenecían a una elite más alta de la sociedad y estaban mucho más asociados a la política. Por tanto, los fariseos adquirieron este estatus de ejemplo, de testimonio en muchos casos, de respeto por el conocimiento que tenían de la Torá y de su vida devota. Entonces, el judío promedio, veía al fariseo hacia arriba, como una persona que era mucho más alta en todos los sentidos de lo que cualquier judío común o galileo o no se diga un samaritano, pudieran ser. Por ello, se les tenía tanta estima y respeto.
DOCTRINA FARISEA
Hablando de la doctrina de los fariseos, no solo de la parte bíblica, sino lo que se muestra en otros documentos también, ellos creían en la inmortalidad del alma, que había un castigo eterno para los malvados, creían en la resurrección de los justos, abogaban por el cumplimiento riguroso de la ley oral, que luego fue codificada en el Talmud y practicaban el ayuno, la tzedaká, el diezmo; así como una estricta y rigurosa interpretación del “shabat” (día de reposo), etcétera.
A diferencia de los saduceos, los fariseos lograron que sus interpretaciones fueran aceptadas, prácticamente, por todos los judíos. Cuando viene la caída del Templo, los fariseos toman el control del judaísmo oficial. Ellos fueron quienes, finalmente, heredaron y se quedaron con todo el poder en el sentido doctrinal.
Podemos considerar que los fariseos, sentaron las bases del judaísmo rabínico actual. Hoy podemos decir eso: el judaísmo rabínico actual tiene sus bases en el fariseísmo.
FARISEOS Y CONFLICTOS CON YESHUA
Ahora, ¿por qué había tantos conflictos entre ellos y Yeshua?, ¿por qué tanto problema? Entendamos, aunque la ley oral no se encontraba todavía codificada por escrito, ya que no existía el Talmud, es evidente que, la ley oral tenía un peso muy importante doctrinalmente. Tanto o más que la misma Torá escrita.
¿Qué es la ley oral? Era la transmisión oral de los aspectos que otros sabios, maestros y fariseos habían transmitido. Entonces, Yeshua tuvo conflictos continuamente con los fariseos por eso. Me gustaría tomar como ejemplo lo que dice en Marcos 7:5-9:
Le preguntaron, pues, los fariseos y los escribas: ¿Por qué tus discípulos no andan conforme a la tradición de los ancianos, sino que comen pan con manos inmundas? Respondiendo él, les dijo: Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, como está escrito: Este pueblo de labios me honra, Mas su corazón está lejos de mí. Pues en vano me honran, Enseñando como doctrinas mandamientos de hombres. Porque dejando el mandamiento de Dios, os aferráis a la tradición de los hombres: los lavamientos de los jarros y de los vasos de beber; y hacéis otras muchas cosas semejantes. Les decía también: Bien invalidáis el mandamiento de Dios para guardar vuestra tradición”. (Marcos 7:5-9 RVR60).
Esto era lo que conflictuaba a los fariseos, de los discípulos de Yeshua: ¿por qué no siguen la tradición, las reglas y el halajá que todos en general siguen? Pues comen con manos inmundas y no hacen: “Netilat Yadaim” (lavados de manos). Y Yeshua les responde muy fuerte al decirles en otras palabras: “Ustedes están enseñando, como si fuera Palabra de Dios, mandamientos que son de hombres”. Y no es que todos los mandamientos de hombres sean contrarios a la Torá o sean malos, simplemente, el problema aquí es, enseñarlos como si fueran mandamientos de Dios. Vemos el conflicto real detrás en el verso 8: “Porque dejando el mandamiento de Dios, os aferráis a la tradición de los hombres”. Entonces, podríamos decir que, una de las faltas graves de los fariseos, es que un movimiento que inició con temor y celo de Dios de no asimilarse a los valores del mundo, con el pasar del tiempo, se les hizo fácil ir agregando, por decirlo así, a sus propias doctrinas este tipo de mandamientos como si fueran mandamientos de Dios. Por tanto, dejaron el mandamiento de Dios por aferrarse a mandamientos de hombres.
Por eso, en el verso 9, Yeshua “Les decía también: Bien invalidáis el mandamiento de Dios para guardar vuestra tradición”. Tristemente, lo que en un inicio comenzó como un celo por guardar la Torá, al final y paradójicamente, se terminó perdiendo. Terminaron dejando e invalidando los mandamientos de Dios.
Yeshua no tenía conflicto con la Torá escrita, ni con los fariseos sobre la ley de Moisés, es decir, los mandamientos de Dios. Los tenía con los aspectos en los que la ley oral, las costumbres y las tradiciones de hombres invalidaban la ley de Dios. Estos términos que leímos en algún momento en la carta a los Gálatas, que se conocen como: “guezerot”, “takanot” y “minhaguim” mandamientos de hombre, cercos que se ponían a la Torá y costumbres que tenían el mismo valor o peso que, incluso, la misma Torá y la Ley de Moisés.
Otra crítica que también debemos reconocer que hacía Yeshua a algunos de los fariseos era la hipocresía. De hecho, les dijo a sus discípulos: “Guardaos de la levadura, que es la hipocresía de los fariseos”. Y, como ya vimos, la invalidación de algunos de los mandamientos escritos por sus tradiciones y cercos. Por supuesto, también, porque con ello imponían cargas que ni ellos mismos llevaban. Por eso, les dijo: “Atan cargas pesadas y difíciles de llevar en los hombros de los hombres, pero ustedes ni con un dedo quieren moverlas”. Esto también es una grave falta, imponer cargas que no son de la Torá a otros. Los fariseos decían que enseñaban la Torá de “Moshé”, pero terminaban enseñando doctrinas que no eran de la Escritura.
También debemos darnos cuenta de que Yeshua, en ciertas ocasiones, tuvo discusiones de la Torá, pero no en un ámbito de pelea, sino de interpretación de la Torá. Como cuando le preguntaron: ¿Cuál es el mandamiento más importante?
Y Él respondió y explicó. Los fariseos también se enfrentaban con la opinión de los saduceos y de otros grupos. Ya que los saduceos negaban la validez de la ley oral. Y, por ello, tenían continuo conflicto.
OTROS FARISEOS EN EL BRIT JADASHA (NUEVO TESTAMENTO)
Como les decía, no todos los fariseos son la imagen negativa que se les tiene. Por ejemplo, algunos fariseos del “Brit Jadasha” (Nuevo testamento) son:
- José de Arimatea: Lucas 23:50-51. Él fue quien pidió el cuerpo de Yeshua a Pilato, ya que era discípulo de Yeshua, un líder dentro del movimiento y, como era miembro del concilio, también era fariseo.
- Nicodemo: Juan 3:1. También muy conocido porque fue a buscar a Yeshua para platicar personalmente con Él y disipar sus dudas. Era un maestro de la Torá.
- Gamaliel: Hechos 5:34. Era uno de los más relevantes doctores de la ley y también era fariseo.
- Pablo: Hechos 26:5 y Filipenses 3:5. Posiblemente, el fariseo más conocido de todos, pues él mismo se dice que, en cuanto a la ley, era fariseo de fariseos. Era de la más estricta y rigurosa secta. Se sigue identificando como un fariseo, aunque ya con un entendimiento distinto y su fe en Yeshua.
¿QUÉ SUCEDIÓ CON LOS FARISEOS?
Tras la destrucción de Jerusalén en el año 70 d.M. y, tras la desaparición de los esenios y saduceos, los fariseos toman el estandarte del judaísmo. Ellos se reagruparon en un lugar llamado Jamnia, en hebreo “Yavne” y, pues prácticamente, se quedaron con la dirección espiritual del pueblo judío. Evidentemente, rechazaron a los “netzaritas” o, como se les llamaba en aquellos días “cristianos”, los declararon una herejía, pues negaban que Yeshua fuera el Mesías. Por supuesto, rechazaron la doctrina de que Yeshua es el Mesías.
Finalmente, como decía, ellos asentaron las bases del judaísmo actual y, debemos reconocer que fueron los que preservaron lo que hoy, en gran manera conocemos sobre las fiestas, el shabat y, prácticamente, de muchos otros elementos que forman parte de nuestra vida y nuestra fe, que están conectados con la Torá.
Tratemos de ser objetivos para no generalizar. No todos los fariseos estaban equivocados, no todos eran hipócritas. Probablemente, los que estaban en el liderazgo y tuvieron conflicto con Yeshua sí, pero ya vimos que no todos. Finalmente, en la historia, son los que lograron preservar gran parte de las costumbres que hoy, enriquecen la Torá. Espero que haya quedado más clara esta respuesta sobre la pregunta: ¿Quiénes eran los fariseos?
Que el Eterno te bendiga: ¡“Shalom” / Paz!
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