¿QUÉ ES EL EVANGELIO? 

Bienvenidos una vez más, estamos en “Respuestas en la Biblia”, una serie de estudios de la “Kehilá” (Congregación) Camino a Emaús donde examinamos la Palabra de Dios a través de las diferentes preguntas que ustedes nos hacen el favor de compartirnos y, que nos ayudan a conocer y entender mejor la voluntad del Padre, la Escritura misma y cuál es también esa voluntad de Dios para nuestras vidas. El día de hoy tenemos una pregunta muy interesante que, sin duda, nos va a ayudar a reflexionar y pensar más en un concepto y término que hemos escuchado muchísimo. Si vienes de un contexto cristiano, no cabe la menor duda de que tuviste que haberlo escuchado en reiteradas ocasiones porque se repite bastante a lo largo de la Biblia, específicamente en el “Brit Jadashá” (Nuevo Tlos y la audiencia a la que se dirigían Pablo y el mismo “Yeshua” (Jesús) cuando se hablaba de Evangelio? 

Vamos a estar leyendo una serie de pasajes que, te invito a que vayas con tu Biblia dando lectura y seguimiento a lo que vamos a ir explicando, para que, realmente a través de la misma Escritura, podamos llegar a una mejor comprensión de lo que es el Evangelio desde una perspectiva hebrea. 

CARACTERÍSTICAS DEL EVANGELIO SEGÚN LA BIBLIA 

Vamos a conocer cuáles son las características que tiene en sí mismo el evangelio y vamos a ver varias citas que tenemos ya preparadas para acercarnos a una definición más clara. La Biblia, como suele darse, no nos da definiciones, estilo diccionario o enciclopedia, donde viene una explicación específica y concreta. Si no, simplemente, habla de conceptos, lo cual es mucho más amplio. Tomemos nota de cada uno de estos puntos que son muy importantes, porque nos van a dar un significado más completo de lo que es el evangelio. 

Yo sé que si les preguntara: ¿Qué es el evangelio? Sé que más de uno lo podrían definir de una manera muy sencilla: ‘Que Yeshua murió por nuestros pecados’. ‘Que nos tenemos que arrepentir y creer en su sacrificio’. O ‘Que Yeshua murió y resucitó al tercer día y que somos salvos’. Pero aquí nos damos cuenta de que el evangelio era un mensaje bastante más profundo. Es un rompecabezas que está formado por varias piezas: 

  • Hay que creer en él y arrepentirse. Marcos 1:15:

 “diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio.” (Marcos 1:15 RVR60).

  •  El arrepentimiento, en hebreo “teshuvá”, es algo que vemos que, va muy de la mano de lo que es el evangelio y, por tanto, hay que creer en él. 
  • La justicia de Dios se revela en él. Romanos 1:17:

 “Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá.” (Romanos 1:17 RVR60).

 El evangelio conlleva la justicia de Dios. 

  • Está relacionado con el reino. Mateo 4:23:

 “Y recorrió Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.” (Mateo 4:23 RVR60).

 Como vemos, Yeshua predicaba el evangelio del reino, por tanto, está relacionado con el reino de Dios. 

  • Se les anunciaba a los pobres. Mateo 11:5:

 “Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciado el evangelio;” (Mateo 11:5 RVR60).

 Esta es la respuesta que le da Yeshua a “Yohanán” (Juan el Inmersor) cuando éste último le pregunta si es él a quien ellos esperaban y si era el Mesías. Entre los discípulos, el punto de identificación con el Mesías es que, el evangelio se les estaba anunciando a los pobres. Evidentemente, no solo era la pobreza material, sino la pobreza de espíritu.  

  • Será predicado en todo el mundo, antes del fin. Mateo 24:14:

“Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.” (Mateo 24:14 RVR60). 

Esto no se acaba hasta que se acaba. No van a salir las letritas de los créditos de la historia de la película hasta que este evangelio sea predicado en todo el mundo. Este mensaje es tan importante que, es necesario que se predique en todo el mundo, antes que llegue el fin de la era del hombre. 

  • Está conectado o relacionado con Yeshua como “Mashiaj” (Mesías, Ungido). Marcos 1:1:

“Principio del evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios.” (Marcos 1:1 RVR60).

 No podemos separar el evangelio del rol de Yeshua como el Mashiaj; el Mesías de Israel. 

  • Hay que predicarlo en todo el mundo. Marcos 16:15:

 “Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.” (Marcos 16:15 RVR60).

 Yeshua está interesado en que este mensaje llegue a absolutamente todos.  

  • El evangelio conlleva promesas hechas a los patriarcas. Hechos 13:32:

 “Y nosotros también os anunciamos el evangelio de aquella promesa hecha a nuestros padres,” (Hechos 13:32 RVR60). 

¿Quiénes son los patriarcas? Abraham, Isaac y Jacob. 

  • Al parecer, el evangelio era un mensaje exclusivo para los judíos, hasta que Pedro pone de manifiesto que también los gentiles son escogidos para escuchar el Evangelio. Hechos 15:7:

 “Y después de mucha discusión, Pedro se levantó y les dijo: Varones hermanos, vosotros sabéis cómo ya hace algún tiempo que Dios escogió que los gentiles oyesen por mi boca la palabra del evangelio y creyesen.” (Hechos 15:7 RVR60). 

Aquí estamos hablando del concilio de Jerusalén, el cual causó un impacto muy importante por las decisiones que se habrían de tomar respecto de los gentiles que se estaban acercando a la Torá, al Dios de Israel, a través de la fe en el Mesías. En este caso, lo que manifiesta aquí Pedro y nos deja en claro es que, el evangelio no se consideraba como un mensaje que se tuviese que llevar todavía a los gentiles. Aunque Yeshua se los dijo y se los ordenó, ya leímos esas citas, pareciera como, si de momento, ellos lo tomaran como para los judíos exclusivamente. El resto, quedaría, prácticamente, fuera. Aquí Pedro deja bien claro, que Dios está dispuesto a compartir este mensaje con los llamados gentiles. 

  • Conforme al Evangelio, por medio de Yeshua, los hombres serán también juzgados. Romanos 2:16:

 “en el día en que Dios juzgará por Jesucristo los secretos de los hombres, conforme a mi evangelio.” (Romanos 2:16 RVR60).

 El evangelio es algo más allá de lo que algún día se nos dijo. Aquí no es que Pablo tuviera un evangelio específico y particular de él, es el mismo evangelio del reino. Pero aquí nos deja un misterio más que es, los hombres también serán juzgados conforme a ese evangelio. Nos hace responsables cuando escuchamos el evangelio. 

  • Es un mensaje al que hay que obedecer. El Evangelio implica obediencia y era algo relacionado con el mismo mensaje que dio Isaías. Romanos 10:16:

 “Mas no todos obedecieron al evangelio; pues Isaías dice: Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio?” (Romanos 10:16 RVR60).

  Es decir, en los días de Isaías, tampoco obedecieron y, ahora Pablo, dice exactamente lo mismo, como si hubiera predicado, de alguna manera, el mismo evangelio. 

2 Tesalonicenses 1:8:

“en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo;” (2 Tesalonicenses 1:8 RVR60). 

Hay que obedecer al evangelio. Sea lo que sea, aquí nos deja muy claro también que hay que obedecerlo. 

1 Pedro 4:17:

 “Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios?” (1 Pedro 4:17 RVR60). 

Estas citas que hemos leído nos van dando una mayor definición de lo que es en realidad el evangelio. Un concepto muy conocido, obviamente, en el ámbito cristiano, pero pocas veces explicado y profundizado en un contexto hebreo. Por eso, aquí estamos haciendo lectura de estos pasajes que, simplemente, definen y dan forma a lo que es el evangelio. 

  • Pablo ministraba a los gentiles, por medio del Evangelio. Romanos 15:16:

 “para ser ministro de Jesucristo a los gentiles, ministrando el evangelio de Dios, para que los gentiles le sean ofrenda agradable, santificada por el Espíritu Santo.” (Romanos 15:16 RVR60). 

Ya vimos que, en la cita de los Hechos, Pedro está haciendo a sus contemporáneos la indicación de que también los gentiles han sido escogidos por Dios para conocer el Evangelio. Pablo, cierto tiempo después, escribe a los romanos que él era la herramienta o instrumento que Dios usaba para ministrar a los gentiles y para que estos fuesen una ofrenda agradable a Dios. 

  • También había “falsos evangelios”. 2 Corintios 11:4:

 “Porque si viene alguno predicando a otro Jesús que el que os hemos predicado, o si recibís otro espíritu que el que habéis recibido, u otro evangelio que el que habéis aceptado, bien lo toleráis;” (2 Corintios 11:4 RVR60).

 Pablo está hablando de forma sarcástica a los corintios, porque ellos recibían a cualquiera, incluso, si les hablaban de otro evangelio del que habían aceptado. Quiere decir que había ciertos factores que autentifican lo que era el Evangelio que Pablo predicaba y, también había una distorsión de este.

Gálatas 1:6-9:

 “Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente. No que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo. Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema. Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema.” (Gálatas 1:6-9 RVR60).

 No es que haya muchos evangelios, sino que el contenido del Evangelio estaba siendo pervertido y distorsionado. Aquí nos deja claro que había algunas personas que estaban tergiversando el mensaje original del Evangelio y Pablo lo manifiesta como ‘anatemas’, es decir, como cortados o expulsados, incluso malditos, expresión que podría acercarse a lo que significa ser anatema. 

  • Hay “un evangelio para la circuncisión, y uno para la incircuncisión”. Gálatas 2:7:

 “Antes, por el contrario, como vieron que me había sido encomendado el evangelio de la incircuncisión, como a Pedro el de la circuncisión”. (Gálatas 2:7 RVR60).

 No es que haya dos evangelios, sino que habrían de enfocarse a dos diferentes grupos. Pablo, principalmente a los que estaban fuera de Israel y, principalmente, a los que no eran judíos. Mientras Pedro se quedaría en el enfoque de aquellos que sí se identificaban como judíos. 

  • En el Evangelio, no es necesario ‘judaízar’, es decir, que los gentiles se conviertan al judaísmo. Gálatas 2:14:

 “Pero cuando vi que no andaban rectamente conforme a la verdad del evangelio, dije a Pedro delante de todos: Si tú, siendo judío, vives como los gentiles y no como judío, ¿por qué obligas a los gentiles a judaizar?”. (Gálatas 2:14 RVR60).

 Vemos cómo cada vez se va poniendo más claro lo que es el Evangelio y nos da una definición mucho más evidente de lo que significa, al menos para Pablo, para Yeshua y los Apóstoles. ¿Qué fue lo que le hizo ruido a Pablo? Que Pedro no se andaba conforme a la verdad del Evangelio. Este es un tema muy interesante que les invito a que escuchen en nuestro estudio de Gálatas en el capítulo 2, el cual pueden encontrar en la página web o en el canal de YouTube. En este caso, deja de manifiesto que, la verdad del evangelio no requería que los gentiles se tuvieran que ‘judaizar’. Esta palabra en el contexto y de la manera que lo está usando Pablo, tiene relación no con que siguieran la “Torá” (Instrucción, Ley), sino más bien, con que no tendrían que ser obligados a hacer una conversión al judaísmo, ni seguir los lineamientos del judaísmo de aquellos días, básicamente. 

  • Por medio del Evangelio, en Yeshua, los gentiles son coherederos y miembros del mismo cuerpo. 

Efesios 3:6:

 “que los gentiles son coherederos y miembros del mismo cuerpo, y copartícipes de la promesa en Cristo Jesús por medio del evangelio,”. (Efesios 3:6 RVR60).

 Este es un mensaje sumamente poderoso y trascendental. El Evangelio nos hace formar parte de este cuerpo de Israel, junto con los judíos, en este caso. Fíjense el potencial que tiene, pues hace que una persona sea injertada dentro del olivo natural y pueda ser parte del pueblo de Israel, sin convertirse al judaísmo. 

  • El Evangelio implica un comportamiento digno de él. Filipenses 1:27:

 “Solamente que os comportéis como es digno del evangelio de Cristo, para que o sea que vaya a veros, o que esté ausente, oiga de vosotros que estáis firmes en un mismo espíritu, combatiendo unánimes por la fe del evangelio,”. (Filipenses 1:27 RVR60).

 Si tú has sido evangelizado y dices conocer el evangelio, también conlleva una responsabilidad en nuestro comportamiento, con cierta altura y dignidad. 

  • También los ángeles tienen o predican el Evangelio. Apocalipsis 14:6:

 “Vi volar por en medio del cielo a otro ángel, que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los moradores de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo,”. (Apocalipsis 14:6 RVR60).

 Recordemos que Yeshua les dijo en Marcos, capítulo 16, que prediquen el Evangelio a toda creatura. Aquí se cumple o vemos parte de ese cumplimiento por medio de los ángeles, quienes también van a hablar y compartir este evangelio. 

Antes de avanzar yo les pregunto: ¿Queda más claro y definido lo que es el Evangelio? No es tan simple como seguramente teníamos idea. Faltan otras citas, pero solo quise mencionar estas que consideré las más relevantes para definir lo que es el Evangelio.

CONSIDERACIONES IMPORTANTES DEL EVANGELIO  

El Evangelio era un mensaje conocido para las audiencias del primer siglo, como nos muestra Marcos 1:15:

 “diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio.” (Marcos 1:15 RVR60).

  Esto lo está diciendo el Mesías Yeshua, cuando fue a Galilea. Si tenían que creer en el Evangelio, significa que el evangelio era ya un mensaje conocido para ellos. Yeshua no había muerto, ni resucitado todavía, pero Él les dice: ‘Crean en el Evangelio’. ¿En qué Evangelio van a creer si Yeshua no ha muerto, ni resucitado? 

Por otro lado, cuando Felipe le habla del Evangelio al etíope, cuando leía al profeta Isaías, tenía que haber una relación con los profetas o lo que acaba de leer el eunuco etíope, para poder creer. Hechos 8:35:

 “Entonces Felipe, abriendo su boca, y comenzando desde esta escritura, le anunció el evangelio de Jesús.” (Hechos 8:35 RVR60). 

Quiere decir que este mensaje, de alguna manera, para la audiencia era ya conocido e identificado. Por lo tanto, lo que nos deja muy en claro, a través de este pasaje, es que ya había una conexión con la Torá misma, por supuesto. Porque de ahí parte Felipe para anunciarle y explicarle el evangelio del Mesías. 

Pablo quiere anunciar el evangelio a una comunidad donde ya creían en Yeshua, por tanto, implica un mensaje más profundo. Romanos 1:15:

 “Así que, en cuanto a mí, pronto estoy a anunciaros el evangelio también a vosotros que estáis en Roma.” (Romanos 1:15 RVR60). 

¿Cómo Pablo quería anunciar el evangelio a los romanos que ya creían en Yeshua? Esto implica que es un mensaje más allá de las ‘Buena Nuevas’: que Yeshua murió y resucitó por nuestros pecados. 

Leamos 2 Corintios 4:3:

 “Pero si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto;” (2 Corintios 4:3 RVR60).

 Esto ya era conocido. La audiencia de Pablo ya lo sabía y entendía. Con base en toda esta información: ¿qué predicaba Pablo o cómo evangelizaba a los romanos? De entrada, nos queda claro que tenía que basarse en pasajes o en el contenido del “Tanaj” (Antiguo Testamento), que era por escrito y la gente los podía leer. Era la única forma en que su audiencia podía validar que ese mensaje era verdadero y que no era un falso profeta. Porque cualquier judío que tuviera esta noción, en general de la Escritura, rechazaría un mensaje que no tuviera como fundamento la Torá, que no tuviera como base los escritos de Moisés, los contradijera o fuera algo totalmente nuevo. Que no tuviera relación con Moisés o los Profetas, lo rehusarían. Pero recuerden que los Apóstoles no tenían, como tal, un Nuevo Testamento, ni los 4 evangelios: Mateo, Marcos, Lucas, Juan. Solo tenían el Tanaj o Antiguo Testamento conocido por la Torá, los Escritos y los Profetas. Y con base en esa información, ellos compartían y predicaban de la obra del Mesías Yeshua, como la figura central y la meta principal. Por supuesto que el Evangelio implica esta salvación en la que tú y yo hemos creído, pero nos deja ver muy claramente, que es un mensaje mucho más profundo. Un mensaje que conlleva una obligación de obedecer y una responsabilidad en nuestro comportamiento de manera digna. Que Dios va a juzgar a la humanidad con base en el Evangelio. 

“TAMBIÉN FUERON EVANGELIZADOS”               

Hay un pasaje muy interesante que quiero compartir con ustedes, por ser de lo más relevante para entender lo que es el Evangelio de aquellos días. ¿Y será el mismo que hoy en día se predica en las iglesias? 

El cual está en la carta a los Hebreos 4:1-9:

 “Temamos, pues, no sea que, permaneciendo aún la promesa de entrar en su reposo, alguno de vosotros parezca no haberlo alcanzado. Porque también a nosotros se nos ha anunciado la buena nueva como a ellos; pero no les aprovechó el oír la palabra, por no ir acompañada de fe en los que la oyeron. Pero los que hemos creído entramos en el reposo, de la manera que dijo: Por tanto, juré en mi ira, No entrarán en mi reposo; aunque las obras suyas estaban acabadas desde la fundación del mundo. Porque en cierto lugar dijo así del séptimo día: Y reposó Dios de todas sus obras en el séptimo día. Y otra vez aquí: No entrarán en mi reposo. Por lo tanto, puesto que falta que algunos entren en él, y aquellos a quienes primero se les anunció la buena nueva no entraron por causa de desobediencia, otra vez determina un día: Hoy, diciendo después de tanto tiempo, por medio de David, como se dijo: Si oyereis hoy su voz, No endurezcáis vuestros corazones. Porque si Josué les hubiera dado el reposo, no hablaría después de otro día. Por tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios.” (Hebreos 4:1-9 RVR60). 

Es en el verso 2 donde se pone interesante, donde hace una serie de declaraciones: ‘A nosotros, como a ellos’.  ¿Quiénes son nosotros y quiénes son ellos? Si seguimos el contexto, la respuesta es: ‘Ellos que salieron de Egipto, a los que no les aprovechó la Palabra porque no iba acompañada de fe’. La carta a los hebreos hace este tipo de menciones, sobre la salida de los hijos de Israel de la tierra de Egipto. Y que Dios trató con ellos, en este caso. Entonces, nosotros se refiere a los hebreos, pues a ellos va dirigida la carta de esa generación, de ese tiempo. Por tanto, está hablando de hebreos que salieron de Egipto a lo que nos les aprovechó la Palabra. Que es lo que viene hablando desde el capítulo 3:17:

 “¿Y con quiénes estuvo él disgustado cuarenta años? ¿No fue con los que pecaron, cuyos cuerpos cayeron en el desierto?” (RVR60). 

Aquí está clarísimo que el autor de la carta a los hebreos está poniendo un ejemplo de no creer y no obedecer. Pero también no nos vaya a pasar a nosotros lo mismo. ¡Esa es la cuestión! Y el punto central es que, a las dos generaciones: los israelitas que salieron de Egipto y los israelitas que están leyendo esa carta, dice: ‘A nosotros también se nos anunció la buena nueva’. ¿Cuál es la palabra Buena Nueva? Es la palabra ‘evangelizo’ o evangelio que significa: anunciar las buenas nuevas o evangelizar. En el diccionario Strong es la palabra (G2097) y si buscamos en un interlineal griego dice: ‘Porque también estamos evangelizados, lo mismo que aquellos’. Aquellos es la generación que salió de Egipto que estaba en el desierto. Y esa generación también fueron evangelizados igualmente. Ellos que salieron de Egipto, ¿dónde pudieron haber escuchado el evangelio?, ¿dónde pudo haber sido evangelizada esa generación que no les aprovechó el oír la Palabra, porque no la acompañaron de fe? Obviamente, ellos recibieron la Palabra en el Monte Sinaí y todos identificamos que fue ahí donde se entregó la Torá. Por tanto, el evangelio es la transmisión de la Torá. Pero, ahora, si es la transmisión de la Torá y, esta es la parte interesante, porque ahora incluye el mensaje de salvación por medio de Yeshua. Porque toda la Torá apunta a Yeshua. Entonces, lo que hacían los apóstoles era que tomaban estos pasajes de la Torá y los Profetas y les mostraban que Yeshua es la figura, el personaje, el punto central de todas esas profecías, de las historias y de todos los mensajes que apuntan hacia Él y el mensaje de salvación que Dios tenía no solo para los judíos, no solo para los israelitas, sino para toda la humanidad y para todos aquellos que se quisieran añadir a ese pueblo. 

De hecho, el término hebreo para eso es: “masóret” que significa tradición o transmisión. Por tanto, lo que sucedía es que la Torá se transmitía. Por eso dice Felipe que: ‘Abriendo su boca’. Porque se transmitía de boca en boca, como la Torá oral.  En realidad, la Torá oral sería lo más cercano al Evangelio. A la predicación de la Torá que incluye la salvación por medio de Yeshua para todos. Vamos a continuar con el pasaje a los Hebreos a partir del verso 3, donde está clarísimo que el Evangelio, no solo son los 4 evangelios, ni el mensaje de salvación que compartía el Apóstol Pablo de Yeshua. Hoy nos damos cuenta de que el Evangelio es un mensaje tan antiguo como la entrega de la Torá que forma parte de este. Por eso dice que: ‘Aunque recibieron la Torá, si recibieron esa buena nueva, recibieron el Evangelio, no les aprovechó por desobediencia’. Hoy entendemos que, el Evangelio conlleva obediencia. 

Si el Evangelio fuera solo creer que Yeshua murió, resucitó y ha perdonado mis pecados, ¿qué habría que obedecer a ello? ¿Qué promesas se han dado a los padres que estaban ahí? Entonces, es muy importante analizar y considerar que el Evangelio es un mensaje que incluye las promesas dadas a los padres, pero también un mensaje de que hay que obedecer. Lo que hoy el cristianismo comprende como Evangelio, es parte del mismo mensaje de la Torá. 

Lo que nos da el reposo, no es solamente saber que fuimos perdonados, sino saber que estamos viviendo de acuerdo con la voluntad de Dios, revelada en su Palabra que, en este caso, en los días de Pablo y de los autores del Nuevo Testamento, era solamente la Torá, los Escritos y los Profetas. 

PREDIQUEMOS UN EVANGELIO COMPLETO                

Debemos predicar un Evangelio completo. La idea del Evangelio es la transmisión de la Torá, que ahora incluye el mensaje de salvación a todo el mundo, por medio de la obra de Yeshua. Por ello, los apóstoles como Pablo, nunca soltaron la Torá cuando iba a las naciones, cuando estaba entre gentiles y les hablaba de la salvación por medio del Mesías, porque se los mostraba a través de la Torá, de los Profetas, pero también les mostraba que había que obedecer y seguir los mandamientos de Dios, no para ser salvos, porque eso queda muy claro. El mensaje del Evangelio que conocimos tú y yo, seguramente, no está mal, lo que ha faltado es incluir este mensaje de obediencia a la Palabra que, en este caso, es la Torá. 

Es maravilloso, porque ahí nos damos cuenta y nos preguntamos: en Raíces Hebreas, ¿cómo se evangeliza? Yo les contesto: ‘Sigue predicando esas buenas nuevas o lo que entendiste por ellas, pero ahora el mensaje es más rico, más amplio y profundo. Ahora, no solo podemos decirle a la gente que sus pecados han sido perdonados, sino que, les podemos mostrar por medio de la Torá, cómo hay que caminar en esa salvación y en la gracia, porque hemos sido llamados para eso. Para buenas obras nos ha llamado el Eterno, que estén reveladas en la misma Torá y en los mandamientos. Entonces, el Mesías se revela en la Torá y esta nos lleva al Mesías y esto es el Evangelio en general. 

Espero que para ti haya sido de mucha bendición llegar a entender y comprender mejor qué es el Evangelio. Que podamos difundir lo que es verdaderamente el evangelio a todas las creaturas y hacer discípulos por medio de este. 

Que el Eterno te bendiga: ¡“Shalom”! / ¡Paz!

CategoríaCompartiendo la Fe
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