¿CÓMO PUDO YESHUA CAMINAR SOBRE LAS AGUAS? 

 Bienvenidos a “Respuestas en la Biblia”, estamos en la Kehilá Camino a Emaús. Seguimos estudiando pregunta a pregunta acerca de la Escritura. El día de hoy, vamos a conocer cómo pudo Yeshua andar sobre las aguas. Estamos ya en la pregunta No. 133: ¿Cómo pudo Yeshua caminar sobre las aguas? Es una pregunta que, en algún momento, nos hicieron llegar y vamos a buscar la respuesta. 

Yo sé que, en algún momento, todos hemos llegado a este cuestionamiento porque este pasaje que vamos a leer aparece en los 4 evangelios, por lo que no pudo pasar desapercibido a ninguno de los discípulos. Y para los que lo registraron posteriormente, fue, sin duda, algo muy relevante e importante. Sabemos que la vida de Yeshua se dio muy cerca del mar de Galilea. Su ministerio se enfocó principalmente a esta zona, por lo que no era extraño que, de pronto, tuvieran que cruzar este lago que, por ser sumamente largo, se le llamaba mar. Vamos a ver este pasaje, que como decía yo, tiene diferentes puntos de vista en cada uno de los evangelios. Tienen muchas similitudes entre ellos, pero con algunos detalles de diferencia. A lo mejor, esta pregunta no parecería tan relevante para algunas personas, pero creo que se vale y, siempre es bueno preguntarse y buscar una respuesta, por supuesto, a través de la Palabra. 

Este milagro, indudablemente, desafía las leyes de la física, sabemos que cualquier cuerpo con mayor peso o densidad que el agua se va a hundir. Honestamente, no hay forma de pensar en esto, aunque hoy en día, los barcos, los cuales son sumamente pesados, por la forma en que están construidos, evidentemente hacen o logran que floten. Sin embargo, el que una persona pueda caminar sobre el agua, sin duda, requiere al menos un análisis, una explicación y un porqué. 

CONTEXTO          

Acompáñenme con sus biblias al evangelio de Marcos 6:45-52:

 “En seguida hizo a sus discípulos entrar en la barca e ir delante de él a Betsaida, en la otra ribera, entre tanto que él despedía a la multitud. Y después que los hubo despedido, se fue al monte a orar; y al venir la noche, la barca estaba en medio del mar, y él solo en tierra. Y viéndoles remar con gran fatiga, porque el viento les era contrario, cerca de la cuarta vigilia de la noche vino a ellos andando sobre el mar, y quería adelantárseles. Viéndole ellos andar sobre el mar, pensaron que era un fantasma, y gritaron; porque todos le veían, y se turbaron. Pero en seguida habló con ellos, y les dijo: ¡Tened ánimo; Yo soy, no temáis! Y subió a ellos en la barca, y se calmó el viento; y ellos se asombraron en gran manera, y se maravillaban. Porque aún no habían entendido lo de los panes, por cuanto estaban endurecidos sus corazones.” (Marcos 6:45-52 RVR60). 

Lo que acaba de suceder es, justamente, lo que analizamos en la pregunta previa: ¿Qué representa la alimentación de los cinco mil? Te recomiendo que veas esta pregunta sobre este milagro. Entonces, inmediatamente después de este suceso, dice el verso 46: ‘Yeshua despide a sus discípulos para ir al monte a orar’. La oración era una constante de Yeshua. Después de un día agitado y de haberle dado a comer a cinco mil (solo varones), por lo que estamos hablando aproximadamente de veinte mil personas. Cualquiera diría: ‘Me voy a la cama. No me despierten hasta determinada hora’. Pero aquí Yeshua, ¿qué hace para recargar la pila? Se va al monte a orar. Eso es algo sorprendente que necesitamos aprender mucho. Después de servir a toda esta gente, Él se va a orar. En el verso 47 aclara como detalle que la barca está en medio del mar. Y el resto del pasaje es algo sorprendente e increíble. Yo creo que, en algún momento, todos lo hemos leído u oído o también lo hemos visto en alguna película, ya que ha sido muy difícil representarlo exactamente. 

EL ORDEN FÍSICO Y SOBRENATURAL 

Quisiera recordarles algo, por si no vieron el estudio que tuvimos en Januka sobre los milagros, porque aquí, en este caso, recordé justamente lo que es el orden físico y lo sobrenatural. Un acontecimiento que surge de acuerdo con las leyes de la física que conocemos, se llama ‘acontecimiento natural’. Es decir, un suceso que surge y va acorde con las leyes de la naturaleza y de la física. Si arrojamos un objeto al aire y este cae de regreso al piso, diríamos que es lógico porque es la ley de la gravedad. No nos parecería extraño. Pero, si salimos de la tierra, llegamos al espacio y comenzamos a flotar, es porque la ley de la gravedad ya no opera y, entonces, tenemos una explicación lógica de ello. Eso es lo que se podría llamar un acontecimiento natural. 

Un acontecimiento que se desarrolla de forma incompatible con las leyes de la física se denomina ‘milagro’. Eso es lo que, en un acercamiento científico o técnico, se le podría llamar un milagro. Aquí es donde los científicos aceptan los milagros, porque son incompatibles con la física y porque no están acorde con las leyes de la naturaleza. Sin embargo, aquí hay un punto muy importante dentro de la fe, porque en la fe se considera que Dios está por encima de las leyes de la física. El Eterno no está sujeto, forzosamente, a estas leyes de la física, por una razón muy importante: Él mismo las creó, Él las hizo y, por lo tanto, más bien todas las leyes de la física y la naturaleza están sujetas a Él. Él puede sujetarse o no, pero definitivamente, Él las hizo. ¿Qué implica esto? Quien hace las reglas, las puede, si fuese necesario, cambiar. Hablando de las leyes naturales y físicas, Dios está por encima de ellas. Este es un principio importante para considerar para llegar al punto que estamos analizando. 

YESHUA FUE HACIA ELLOS ANDANDO SOBRE EL MAR           

Vamos a Marcos 6:48, para desmenuzar este pasaje: 

“Y viéndoles remar con gran fatiga, porque el viento les era contrario, cerca de la cuarta vigilia de la noche vino a ellos andando sobre el mar, y quería adelantárseles.” (Marcos 6:48 RV60)

Les recuerdo que no solo fue que Yeshua caminó sobre el agua, sino que, además, había una tremenda tormenta en medio del lago. Es muy probable que la vida de los discípulos estuviese en peligro. No habían salido de una y ya se habían metido a otra. Entonces, Yeshua, evidentemente como ese Pastor de las ovejas, va al rescate de sus discípulos, en este caso. Esta es una lección que también debemos tener o aprender en este mismo momento. Si nosotros somos discípulos de Yeshua, a veces pensamos que ya pasó lo peor, ya pasó la tormenta o el problema, pero la verdad es que seguir a Yeshua no siempre va a ser un camino tan sencillo. A veces, no hay días feriados o festivos, no hay puentes de descanso, y hasta propiamente el “shabat” (día de reposo), queriéndonos quedar a descansar y dormir, no podemos, porque esto es lo que sucede. Después de un día ajetreado para los discípulos, cuando por fin se van, se desata esta tempestad. 

Ya habíamos leído un pasaje bastante similar, cuando iban para el otro lado, dice que también se desató una tormenta, nada más que la diferencia ahí es que, Yeshua estaba en la barca. Estaba dormido, pero ahí estaba. Solo era cuestión de despertarlo y así fue, lo despertaron y adiós tormenta, se acabó el problema. Pero, ahora estaban solitos. Yo lo veo como este entrenamiento, Yeshua los va soltando poco a poco, entrenándolos, para hacerlos crecer en su fe. 

Fíjense, eran entre las 3 y las 6 de la mañana porque dice ahí que era la cuarta vigilia de la noche. Yo creo que ya llevaban un buen rato remando y luchando. Doce hombres esforzándose y algunos de ellos con experiencia en el mar y aun así estaban aterrorizados y sin poder hacer nada en medio del mar. En medio de la nada, porque estando así, cualquier parte está distante.  Dice el verso 49: 

“Viéndole ellos andar sobre el mar, pensaron que era un fantasma, y gritaron;” (Marcos 6:49 RV60)

 Ahora era doble problema, porque al ver a alguien caminando sobre el agua, consideraron que era un fantasma. Por lo que debieron pensar: ‘si no nos morimos ahogados, nos morimos del susto’. Yo creo que, después pasaron los años y los mismos discípulos, no sé si se reían, pero yo creo que contaban esta anécdota (por algo quedó en los 4 evangelios) como una gran historia de mucho aprendizaje. Para analizar más las cosas, es muy común que, en estas regiones y en aquellos tiempos, el mar siempre ha sido visto por las culturas antiguas como un elemento misterioso y aterrador. Yo creo que, la mayoría le tenemos mucho respeto al mar. Y en la noche y en una tormenta: mucho más, por lo que cualquiera se postraría. Así que, los discípulos estaban aterrorizados y asustados con la tormenta, pues peor aún. 

Dice en el verso 50: 

“porque todos le veían, y se turbaron. Pero en seguida habló con ellos, y les dijo: ¡Tened ánimo; Yo soy, ¡no temáis!”. (Marcos 5:50 RV60) 

Sigue este momento que dice que Yeshua viene a ellos andando sobre el mar, pero la intención de Yeshua era adelantárseles y darles una sorpresa. Pero al ver la tormenta, el problema que tienen y sus vidas en riesgo, se dirige hacia ellos. No creo que quisiera asustarlos. 

La palabra andando, es una palabra griega ‘peripaton’ en el diccionario Strong (G4043) que significa: andar en general, andar alrededor: moverse uno mismo. Esto lo remarco y si gustan márquenlo en su biblia, porque esta misma palabra griega también aparece en un pasaje muy particular, hablando justamente, del poder de Dios en un versículo del libro de Job. Cuando Dios le pregunta a Job: ‘¿Tú qué sabes de la naturaleza? ¿Tú qué sabes del mundo o del universo?’.   

DESDE LOS DÍAS DE JOB

El libro de Job es uno de los más antiguos y tiene unos elementos muy interesantes. Ya estudiamos en otra pregunta sobre el leviatán basado prácticamente en un capítulo del libro de Job. Es un libro, prácticamente es un diálogo primeramente entre Job y sus amigos por las desgracias que le suceden y luego el diálogo entre Dios y Job. Vamos juntos al libro de Job 38:16:

 “¿Has entrado tú hasta las fuentes del mar, Y has andado escudriñando el abismo?” (Job 38:16 RVR60). 

Esto le pregunta el Eterno a Job. Son preguntas que sabemos que Job no puede responder afirmativamente. Andado es la misma palabra griega que comentamos y aparece en Marcos 6:48 como ‘andando’. Sé que el libro de Job no se escribió en griego, pero en la Septuaginta, en la traducción griega del “Tanak” (Antiguo Testamento), podemos darnos cuenta de que es exactamente la misma palabra y, de hecho, podemos constatar el significado de esto también en el hebreo. Sin conocer, evidentemente, a Yeshua, el autor del libro de Job escribe este pasaje como has andado. 

La palabra que también quisiera analizar del libro de Job 38:16 es ‘entrado’ y en hebreo es la palabra “bo” que significa ir o venir. Entonces, implica: ¿has ido tú o venido a las fuentes del mar? La palabra “bo” tiene una cantidad inmensa de significados o de formas de traducirse como: acercarse, acompañar, avanzar, correr, conducir, entrar (tal cual se muestra aquí), hacer, sacar, transportar, venir, vía, volver o venir. Hay muchas más. Y otra palabra interesante que viene ahí es la palabra ‘andado’ que es la misma palabra en griego que cita, en este caso Marcos en el evangelio. Sin embargo, en el hebreo es la palabra “jalak” que entre sus significados es: andar, caminar y correr.  Todas estas palabras con estos significados no son casualidad que los mencione aquí. Y esto es, justamente, lo que está haciendo Yeshua: andar o caminar sobre el agua. 

Y, por último, pero no menos interesante, es la palabra ‘abismo’, mencionada en el libro de Job. Es la palabra en hebreo “tejom” que, en este caso, además de abismo, significa en el diccionario Strong: abismo (como masa de agua). Si de alguna manera, hiciéramos una traducción distinta del pasaje de Job 38:16, diría: ‘¿Has caminado tú hasta las fuentes del mar? ¿O has ido o venido hasta las fuentes del mar y has caminado escudriñando las fuentes de agua o de masa de agua? ¡Por supuesto que no! Pobre Job con esa pregunta. Es evidente que, el único que ha podido hacer eso es el Eterno. Él es el único que habría podido caminar sobre estas fuentes de agua. Solo el Eterno mismo.  

¿CÓMO LE HIZO YESHUA PARA ANDAR SOBRE EL MAR?            

Vamos a entender que Yeshua es el cocreador del universo y, por tanto, de las mismas leyes de la física. ¿Por qué digo cocreador? Porque Yeshua lo creó todo, juntamente con el Eterno. Para conocer la creación y el universo mismo leamos Génesis 1:1:

 “En el principio creó Dios los cielos y la tierra.” (Génesis 1:1 RVR60).

 Así, nadie duda de que el universo fue hecho por el Eterno. Les quiero transcribir una nota sobre este verso de Génesis que nos va a ayudar a entender un poco mejor esto. En el hebreo Génesis 1:1 dice así: “Bereshit bara elohim va eretz”. Pero, si leyéramos los manuscritos más antiguos, diría: “Bereshit bara Elohim Alef-Tav”. Aquí aparece “Alef-Tav” que son dos letras del alefato hebreo, la primera y la última. En griego sería: El Alfa y la Omega. Que seguramente así es más fácil reconocer e identificar de quién estamos hablando. ¿Quién es Alef-Tav o el Alfa y la Omega? Según el libro de Apocalipsis, no nos cabe la menor duda, de que estamos hablando de Yeshua. Entonces, desde el primer versículo de la Biblia, hablando de la Creación y todo, ahí estaba Yeshua. “En el principio creó Elohim Alef-Tav, los cielos y la tierra”. Entonces, Yeshua, por supuesto, que ya existía antes de la creación. Y siempre, como parte del Eterno, participando y creando, tal cual, el universo, el mundo y todo lo que no conocemos. 

Volviendo una vez más a la historia que estamos estudiando: ¿Cómo es que Yeshua pudo caminar sobre las aguas? Sabemos que, prácticamente cualquier ser humano se caería, se hundiría. Simplemente por ser Él, no está sujeto a las leyes de la física. Por cuanto Él mismo hizo las leyes. Entonces, Yeshua es el creador, también de todo el universo y de las leyes de la naturaleza. Por lo tanto, un acontecimiento que se desarrolla de manera incompatible con las leyes de la física es un milagro. Pero lo que sucede en las leyes de la física es un acontecimiento natural. Si Yeshua hizo todas estas leyes, Él es capaz de caminar en el mar, capaz de volar. Porque Él no está sujeto. El Creador no está sujeto a la creación. Por lo mismo es que Yeshua, en otro momento, cuando calma la tempestad, dijeron: ‘¿Quién es este que hasta el viento y el mar le obedecen?’ Sus discípulos estaban con miedo y asustados por la tormenta, pero ahora hay un temor reverencial porque pudo calmar la tempestad. ¿Cómo puede alguien hacer que el mar, el cielo, el aire y la tempestad le obedezcan? No hay una manera lógica de explicarlo. 

¿POR QUÉ ES IMPORTANTE CREER EN MILAGROS?         

¿Es esto un milagro? ¿Que Yeshua cambie la tempestad? O ¿Que Yeshua camine sobre el agua? ¿Ustedes qué creen? Yo creo que sí, pero a la vez, creo que no. Parece contradictorio, lo sé. Creo que es un milagro porque dijimos que un milagro es un acontecimiento que se desarrolla de forma incompatible con las leyes de la física. Pero también creo que no es un milagro porque Él mismo hizo estas leyes y está por encima de ellas. Entonces podríamos decir que, si es un milagro para nosotros y para Él, podemos decir que no. 

Pero creo que, es muy importante creer en los milagros, no podemos decir: ‘Como para Yeshua no es un milagro, para nosotros tampoco’. ¡No! Porque si no creyéramos en los milagros, podemos llegar a creer que las leyes de la física definen la realidad. Como si las leyes definieran todas las cosas. En este caso, si llegamos a ser testigos de lo inexplicable, vemos que hay una realidad más elevada que nuestra propia realidad. Y nosotros sabemos esto. Entonces pensamos en la física y podemos decir: ¡Esto es un milagro! Yo considero que hay que seguir viendo y creyendo que este pasaje sigue siendo un milagro, aunque para Él no lo sea, para nosotros sí lo es. Eso es lo más relevante e importante que lo veamos de esta manera. De eso se trata también el “Olam Habá” (la vida eterna), de creer más allá. Y, ¡qué bueno que existan los milagros! ¡Qué bueno que existe lo inexplicable! Porque entonces, tenemos la oportunidad de decir: ¡Esto es un milagro! 

Finalmente, tampoco era algo nuevo para Yeshua, porque podríamos decirlo de manera poética como lo expresa Job: ‘Él ya había atravesado los océanos antes de que los humanos fueran creados’. Vamos por último a este pasaje del libro de Job 9:8-10:

 “El solo extendió los cielos, Y anda sobre las olas del mar; El hizo la Osa, el Orión y las Pléyades, Y los lugares secretos del sur; El hace cosas grandes e incomprensibles, Y maravillosas, sin número.” (Job 9:8-10 RVR60).

 Ahí está codificado, una vez más, Yeshua el Mesías. Es una lástima que sus discípulos no pudieron comprender esta parte del libro de Job, seguramente, porque tremendo miedo reverencial tuvieron. Como también nosotros hubiésemos comprendido si hubiésemos estado ahí. Pero seguramente después lo pensaron y lo analizaron en el entendido del libro de Job. Dijeron: ¡Qué increíble es esto! Dice desde el libro de Job: ‘Él solo extendió los cielos y anda sobre las olas del mar’. Esto se cumplió en los días en que Yeshua no solo caminó sobre el mar, sino también en la tierra, para mostrarnos este mensaje poderoso: Que Él es el creador del universo, pero así mismo, es el redentor de la humanidad. Si le queremos encontrar un último simbolismo a esto: En ciertos casos, las aguas, también se considera que representan a las naciones. Por tanto, Yeshua está por encima de todas las naciones y caminará sobre las naciones para regir y gobernarlas a todas. 

Espero que haya sido de bendición para tu vida y que sigamos estudiando más preguntas de esta serie: Respuestas en la Biblia. 

Que el Eterno te bendiga: ¡“Shalom” / Paz!

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