¿QUÉ ES EL DÍA DEL SEÑOR?
Bienvenidos a “Respuestas en la Biblia”. Estamos aprendiendo pregunta a pregunta más de la Palabra de Dios y conociendo también más a nuestro Señor y Salvador en cada una de ellas, buscando darle respuesta a través de la Escritura. El día de hoy llegamos a la pregunta No. 120: ¿Qué es el día del señor? Este es un término que, seguramente, todos hemos escuchado y tiene dos formas de entenderse este día del Señor. Por un lado, se entiende como el día de reposo, el día del Señor. Dependerá de a quién le preguntemos ¿cuál es el día del Señor? Que esta sería otra pregunta, no es la que vamos a analizar el día de hoy; sin embargo, a veces, se llega a confundir. ¿Cuál es el día del Señor? Pues “Yeshua” (Jesús) mismo lo dijo: ‘Que Él era el Señor del día de reposo’, lo que corresponde al “shabat”. Pero, si le preguntamos a otras personas, nos dirán que es el domingo.
Esta pregunta, más bien está enfocada en el día del Señor que se repite en diferentes partes de la Biblia, tanto en el “Tanak” (Antiguo Testamento), como en el “Brit Hadasha” (Nuevo Testamento). Son varios los pasajes que hacen referencia a este día. Y no hay una definición propiamente de lo que es este día o de lo que significa particularmente. Por tanto, vamos a tener que hacer un análisis de bastantes pasajes de la Escritura, tanto del antiguo testamento como del nuevo, que mencionan este término para tener una idea más clara.
EL DÍA DEL SEÑOR, MÁS QUE UN DÍA
Debido a la forma y el contexto en que se usa este término, parece obvio y lógico pensar que el día del Señor no es tal cual un día literal, es decir, no es un período de 24 horas solamente, sino más bien, es un período de tiempo mucho más largo y extenso que puede abarcar desde algunas semanas, hasta tal vez, unos o meses y algunos dirán que puedan ser algunos años.
Podemos darnos cuenta de que el día del Señor es una referencia a los eventos que sucederán al final de la historia. Entonces, este término, ‘el día del Señor’ está conectado con los tiempos del fin o los últimos días. Así que, si te interesa el tema de los tiempos del fin, esto está totalmente asociado a esos tiempos y a esa parte de la historia. El día del Señor es un momento en que el Eterno va a intervenir directamente en la historia como parte del plan del día del Señor. Como dirían algunos historiadores de la Segunda Guerra Mundial, la invasión a Normandía, que fue uno de los eventos más importantes de esta guerra, por lo que, le llamaron ‘el día de’. Porque era un día clave y muy especial para poder lograr ciertos objetivos de la guerra. Sabían que, ese día, tenían que ganar la batalla. Así, el día del Señor es un día clave, en el que se van a cumplir ciertos objetivos.
Me parece y, me incluyo a mí, que no le habíamos dado tanta importancia a este término, No nos habíamos adentrado a estudiarlo porque aparece en tantos pasajes de la Biblia que, de pronto, es complicado analizarlos todos. Hoy haremos un análisis no tan profundo, pero si nos va a ayudar a entender de qué se trata este día.
USO DE LA FRASE: “EL DÍA DEL SEÑOR”
Hice un listado de los principales pasajes donde se menciona el día del Señor y son bastantes, aunque no son todos.
Isaías 2:12; 13:6,9. Ezequiel 13:5; 30:3. Joel 1:15; 2:1,1,31; 3:14. Amós 5:18,20. Abdías 1:15. Sofonías 1:7,14. Zacarías 14:1. Malaquías 4:5. Hechos 2:20. 1 Corintios 1:7-8; 5:5. 2 Cointios 1:14. 1 Tesalonicenses 5:2. 2 Tesalonicenses 2:2. 2 Pedro 3:10. Apocalipsis 6:17; 16:14.
Me llama mucho la atención, cómo este término lo terminan empleando diferentes autores de la Biblia en diferentes tiempos. Esto es interesante porque nos va a ayudar a armar como un pequeño rompecabezas con este término, usando las piezas de los diferentes pasajes que nos van a ayudar a acercarnos mejor al entendimiento del día del Señor. Aunque creo que, nunca llegaremos a entenderlo al cien por ciento, porque hay algunos términos y conceptos que pueden ser difíciles de abordar y de entender. Vamos a buscar descifrar en qué consiste el día del Señor con base en las citas que enlistamos arriba. No las vamos a leer todas porque nos llevaría más tiempo y porque tratamos de dar respuestas más concisas y breves para que puedan ser más fáciles de aprender y recordar para irnos a la parte principal o más importante de cada una de ellas.
DESCIFRANDO EN QUÉ CONSISTE “EL DÍA DEL SEÑOR”
- Una de las características que tiene este día es que será un día súbito o inesperado.
Vamos a leer 1 Tesalonicenses 5:2:
“Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá, así como ladrón en la noche; que cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina, como los dolores a la mujer encinta, y no escaparán.” (1 Tesalonicenses 5:2 RVR60).
Esta expresión, que también hemos escuchado en otras partes, sobre ‘como ladrón en la noche’, así es como se le describe también al día del Señor, que será ‘como ladrón en la noche’. Es una forma de referirse a que será un momento inesperado. Yeshua dijo:
“Pero sabed esto, que si supiese el padre de familia a qué hora el ladrón había de venir, velaría ciertamente, y no dejaría minar su casa.” En Lucas 12:39 (RVR60).
Pero, lo que representa esto es que, será un día totalmente inesperado. Un día en el que muchos se encuentren como cualquier otro día realizando sus actividades cotidianas y, de pronto, llegará este momento. Incluso, la situación nos plantea que algunos dirán: ‘Habrá paz y seguridad’ y resultará que no. No habrá paz, ni seguridad, más bien, vendrán estas situaciones de amenaza y de adversidades. Es interesante darnos cuenta de que el Eterno este día se manifestará de una manera muy especial. Y, tanto, el apóstol Pedro coincide en esto con el apóstol Pablo. Vamos a leer 2 Pedro 3:10:
“Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas.” (2 Pedro 3:10 RVR60).
Una vez más la misma expresión que, como les decía yo, representa un día de cataclismo y de situaciones muy fuertes que se manifestarán en un día inesperado o de manera súbita.
Vamos a ir sumando estos elementos que vayamos leyendo.
- Un día que está por llegar.
Es un día que, para los escritores de la Biblia, en este contexto, estaban esperando. Un día en el que sabían que es necesario que llegue y que hay que estar atentos a eso. Vamos a leer 2 Tesalonicenses 2:2:
“que no os dejéis mover fácilmente de vuestro modo de pensar, ni os conturbéis, ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como si fuera nuestra, en el sentido de que el día del Señor está cerca.” (2 Tesalonicenses 2:2 RVR60).
Así que, la perspectiva que tiene Pablo es que, el día del Señor está muy cerca y, por ello, no nos dejemos mover de nuestra manera de pensar fácilmente. Lo que ya aprendimos, que sabemos que es la verdad conforme a la “Torá” (Instrucción, Ley) y al Mesías, no nos dejemos mover de eso. ‘No te conturbéis’, es decir, no te alteres en tu manera de pensar, ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta. Que no haya ningún elemento que te haga mover de lo que tú sabes que es lo correcto, porque el día del Señor está muy cerca. Esto es también considerable para tomarlo en cuenta. Esta misma idea la escribe el profeta Joel, uno de los que más escribe acerca de este término del día del Señor.
Vamos a leer Joel 1:15:
“¡Ay del día! porque cercano está el día de Jehová, y vendrá como destrucción por el Todopoderoso.” (Joel 1:15 RVR60).
La perspectiva también para el profeta es que, el día del Señor estaba por llegar. Y nosotros deberíamos de tener este mismo sentir y pensamiento como lo tuvieron los apóstoles y los profetas. Vamos a otra cita en Sofonías 1:14:
“Cercano está el día grande de Jehová, cercano y muy próximo; es amarga la voz del día de Jehová; gritará allí el valiente.” (Sofonías 1:14 RVR60).
El día del Señor está allí a la vuelta y los valientes estarán preocupados, gritando angustiados porque este día se acerca. Este es un día que debemos considerar que nos estamos acercando cada vez más.
- Día de juicio para algunos.
Va a ser un día de juicio, particularmente para cierto tipo de personas. Vamos a leer Isaías 2:12:
“Porque día de Jehová de los ejércitos vendrá sobre todo soberbio y altivo, sobre todo enaltecido, y será abatido;” (Isaías 2:12 RVR60).
Si a lo mejor no te caen bien este tipo de personas que son altivas, soberbias, orgullosas, presuntuosas, ya les llegará ese día, el día del Señor. De acuerdo con lo que dice la Palabra, estas personas serán juzgadas, vendrá sobre ellos ese día y serán abatidos. Por eso, hablamos de un día de juicio y de un día, en este sentido, muy fuerte, de castigo. Y es muy fuerte lo que les depara este día del Señor.
- Día de juicio para las naciones.
También será un día de juicio para las naciones, no solamente para aquellos orgullosos y altivos, sino que abarcará un plan mucho más grande. Esto también es relevante porque muchos profetas escribieron y pensaron que mucho de lo que Dios les revelaba era para su tiempo, para esa generación o que era para la tierra de Israel y las naciones vecinas. Pero vamos a ver que incluye a todas las naciones. Vamos a leer al profeta Ezequiel 30:3:
“Porque cerca está el día, cerca está el día de Jehová; día de nublado, día de castigo de las naciones será.” (Ezequiel 30:3 RVR60).
Ese día no saldrá el sol para ellos, todas las naciones tendrán que pasar por el escrutinio del ojo de Dios y, en este caso, se asocia que el día del Señor también será un día de castigo para las naciones. El Eterno vendrá ese día y va a hacer cuentas con aquellos pueblos que Él sabe es necesario que se alineen y ajusten. De esto también habló el profeta Abdías, otro profeta más que habla de este día. No es casualidad y no podría ser coincidencia que tantos autores en diferentes épocas hablen acerca de este día. Dios les reveló y les mostró que este día es trascendental y, tal vez, el más importante de la humanidad.
Abdías 1:15:
“Porque cercano está el día de Jehová sobre todas las naciones; como tú hiciste se hará contigo; tu recompensa volverá sobre tu cabeza.” (Abdías 1:15 RVR60).
La profecía de Abdías es una profecía dirigida al pueblo de Edom; es decir, los descendientes de Esaú. Entonces, aquí también como vecinos y como un pueblo que trató mal a Israel, también ese día llegará para ser juzgados. Es muy claro y evidente que es un día de castigo. Un día en el que Dios se va a manifestar con ira y con furia contra las naciones. A Dios no se le va una y, aunque de pronto pensamos que no sucede nada, aquí está muy claro que, por supuesto, si va a pasar algo y va a ser terrible.
- Día de destrucción.
Ahora leeremos Isaías 13:9:
“He aquí el día de Jehová viene, terrible, y de indignación y ardor de ira, para convertir la tierra en soledad, y raer de ella a sus pecadores.” (Isaías 13:9 RVR60).
Como leemos aquí va a ser un día tremendo donde va a arder la ira de Dios. Recuerdo este verso donde escribe el autor de la carta a los Hebreos 10:31 “¡Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo!” ¡Cuidado! No quisiéramos estar de frente parados delante de Él cuando este momento tan terrible llegue. Día terrible, de indignación, de ira y raerá de ella, es decir, va a arrancar a todos los pecadores.
Esto es parte de la información que nos dan los pasajes como para ir teniendo mayor claridad sobre lo que es el día del Señor. Pero ¿qué más sucederá también? Va a haber manifestaciones previas a la llegada tal cual de ese momento.
- Fenómenos astronómicos.
Sucederán fenómenos astronómicos que también serán evidencia de que este momento está a punto de llegar. Vamos a volver al profeta Joel 2:31-32;
“El sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día grande y espantoso de Jehová. Y todo aquel que invocare el nombre de Jehová será salvo; porque en el monte de Sion y en Jerusalén habrá salvación, como ha dicho Jehová, y entre el remanente al cual él habrá llamado. (Joel 2:31-32 RVR60).
Esta es una referencia de cómo el sol se convertirá en tinieblas, lo que para muchos es un eclipse y nosotros también les llamamos así, las lunas de sangre o las lunas rojas.
Ahora leamos Joel 3:14-15:
“Muchos pueblos en el valle de la decisión; porque cercano está el día de Jehová en el valle de la decisión. El sol y la luna se oscurecerán, y las estrellas retraerán su resplandor.” (Joel 3:14-15 RVR60).
Para algunos, esta es una referencia a la batalla de Armagedón, la última batalla. Todas ellas son expresiones que también se mencionan en el evangelio de Mateo 24, cuando Yeshua está hablando del momento previo a su regreso. Así que, nos vamos haciendo una idea con mayor claridad de lo que implica este día. Vamos ahora a leer otra cita sobre el día del Señor y sobre estas manifestaciones particulares y espectaculares que servirán de testimonio para que toda la humanidad y todo aquel que esté bien duro de corazón, no pueda dejar de ver el cielo porque va a ser evidente para todos.
Leamos al profeta Amós 5:18-20:
“¡Ay de los que desean el día de Jehová! ¿Para qué queréis este día de Jehová? Será de tinieblas, y no de luz; como el que huye de delante del león, y se encuentra con el oso; o como si entrare en casa y apoyare su mano en la pared, y le muerde una culebra. ¿No será el día de Jehová tinieblas, y no luz; oscuridad, que no tiene resplandor?” (Amós 5:18-20 RVR60).
Aquí dice que va a ser un día de juicio y difícil. Va a ser complicado. ¡Qué peor día nos podría tocar!
Ahora vamos a leer unos pasajes del Brit Hadasha, vamos a Hechos 2:20:
“El sol se convertirá en tinieblas, Y la luna en sangre, Antes que venga el día del Señor, Grande y manifiesto; ” (Hechos 2:20 RVR60).
Aquí también vemos que los apóstoles estaban al tanto, entendían y tenían conocimiento de este día como tal. Esta cita, aunque bien pudiera ser del Tanak, se están apoyando, lo están mencionando y lo están enseñando los apóstoles. Como diciendo: ‘Esto será el previo, como la introducción de ese momento, antes de que venga el día del Señor, llegarán estas manifestaciones sobrenaturales astronómicas en las que todos, absolutamente todos, se enterarán’. Ahí no habrá nadie que diga: ‘Yo no me di cuenta, yo no supe’. Creo que habrá evidencia para todos de que el día del Señor, está ahí encima.
- El profeta Elías debe venir antes.
Este es otro detalle interesante que nos deja ver otra pieza del rompecabezas sobre el día del Señor. De acuerdo con lo que vamos a leer ahorita, el profeta Elías debe venir antes.
Leamos Malaquías 4:5:
“He aquí, yo os envío el profeta Elías, antes que venga el día de Jehová, grande y terrible.” (Malaquías 4:5 RVR60).
Antes de que llegue ese día grande y terrible, tiene que manifestarse el profeta Elías. En el libro de Apocalipsis habla acerca de dos testigos. Yeshua en la transfiguración, está muy claro porque dice que: ‘eran Moisés y Elías’ los que se presentaron en ese momento. Entonces, es muy evidente que, está conectado con los tiempos del fin, los tiempos del reinado del Mesías y, por supuesto, como hemos visto y reconocido, son tiempos difíciles, de tribulación. Incluso, podríamos considerarlos como tiempos de guerra. Todo lo que hemos leído ha sido impactante.
Vamos a leer Apocalipsis 16:14:
“pues son espíritus de demonios, que hacen señales, y van a los reyes de la tierra en todo el mundo, para reunirlos a la batalla de aquel gran día del Dios Todopoderoso.” (Apocalipsis 16:14 RVR60).
Por lo que hemos leído, me parece que absolutamente se refiere al mismo día, al mismo momento, al día del Señor. El día del Señor también está asociado a la guerra; así como leímos en Joel la referencia a la guerra de Armagedón.
JUICIO, PERO EL REINO AL FINAL
Así que, está fuerte e interesante, desde el punto de vista profético y bíblico en lo que consiste el día del Señor. A lo mejor, algunas personas dirán: ‘Yo ya me asusté, ya me preocupé. Yo lo veía de otra manera, estaba anhelando ese día’. Y ya leímos que ni pidamos ese día, porque ese día no va a ser de luz, sino de tinieblas, un día de examen, un día de juicio. Pero no todo debemos verlo así. Definitivamente, será un tiempo con base en todo lo que leímos, que no es propiamente el día del Señor, un solo día. Es decir, no solo es un período de 24 horas, sino que implica un lapso que pudiera ser considerable. Ahora, no se queda ahí en el juicio, en el castigo, en la destrucción, sino que también, si esto lo asociamos y definitivamente lo conectamos con la venida de Yeshua, entonces, podemos decir que después del juicio viene la justicia. Esta parte que todos anhelamos que es cuando Yeshua regrese. Cuando Él vuelva una vez más, restablecerá la justicia, establecerá y reafirmará el pacto y vendrá por Su pueblo. Ahí sabremos que estaremos empezando una época muy importante, la más esperada y anhelada, la época del “Olam Haba” (Mundo por venir), es decir, la época del milenio del Reino del Mesías.
Entonces, efectivamente, el día del Señor sí será un día de tribulación, ¿hasta dónde los creyentes viviremos esa tribulación? Es muy difícil saber qué papel, qué momento, qué situación nos toque vivir a cada uno. Ya lo estudiaremos en otra pregunta sobre la tribulación. Pero, tenemos la certeza con base en otros pasajes de la Biblia que, habremos de pasar por la tribulación. Por tanto, gran parte de lo que sucederá este día, nos lleva a pensar que nos tocará vivirlo. Lo que sí es muy evidente, es que podemos conectar este día del Señor, con el momento en que el Mesías Yeshua regrese a la tierra. Yeshua dijo que, previo a su venida, el sol y la luna se oscurecerían. Está en Mateo 24:29.
DESPUÉS DE LA PRUEBA VIENE LA RECOMPENSA
Por tanto, ¿cuál es el aliciente para nosotros, para no quedarnos con el temor? Que después de la prueba viene la recompensa y el día del Señor será finalmente, el momento en que se ponga fin al gobierno del hombre o mejor dicho al gobierno de satanás en este mundo y se establecerá para siempre el reino del Mesías. Y es ahí, donde debemos tener puesta nuestra mirada. Eso sí, no podemos hacer a un lado todo lo que hemos leído sobre el día del Señor: un día de juicio, de destrucción, día de guerra, día donde la ira de Dios se desatará, pero al fin vendrá el establecimiento de un mundo que todos anhelamos donde se haga justicia perfecta, donde el Mesías gobierne como el ‘Rey de Reyes y Señor de Señores’.
¿Qué nos corresponde hacer? Lo que seguramente tú y yo, ya sabemos. Estar velando, estar orando, estar atentos y santificando nuestras vidas porque el día del Señor está muy cerca. Y Él va a volver y va a pedir cuentas. Entonces, tendremos nosotros, como siervos, qué afrontar y dar la cara para ser responsables de lo que el Señor nos ha dado. Y hay muchas exhortaciones también en el Nuevo Testamento que dicen: ‘Velad y sed sobrios. Esperad con paciencia la venida del Señor’. ¿Cómo? Santificándonos y orando sin cesar. Compartiendo la Palabra. En fin, hay mucho por hacer y mucho qué prepararnos porque ya vimos que pase lo que pase, ese día, esos momentos serán muy fuertes. Y lo peor que podemos hacer es pensar como el siervo de la parábola que dijo: ‘Ah, mi Señor tarda en llegar’. Entonces se puso a beber, a golpear a sus consiervos, se relajó y su Señor regresó cuando menos se lo esperaba.
Ya leímos también que ese día será como ladrón en la noche. Entonces, si estamos velando, no nos sorprenderá. Si estamos atentos, no nos tocará como algo totalmente desapercibido, sino será un anhelo más bien. Y yo espero que así sea para ti. Que tú anheles ese día, a pesar de lo difícil y fuerte que pueda ser, el Señor es con nosotros. Él estará siempre con Su pueblo, sus ojos siempre cuidándonos de todos nuestros pasos para poder pasar esta prueba y llegar al momento que más anhelamos en esta vida que es poder recibir a nuestro Mesías Yeshua, una vez más, para iniciar este Reino.
Espero que haya sido de bendición la respuesta a esta pregunta y que nos preparemos para el día del Señor.
Que el Eterno te bendiga: ¡“Shalom” / Paz!

Escribe un comentario