¿QUÉ SIGNIFICA LA SANIDAD DEL HIJO DEL OFICIAL DEL REY? 

Bienvenidos a “Respuestas en la Biblia”. Seguimos estudiando la Palabra de Dios, pregunta a pregunta y el día de hoy llegamos a la pregunta No. 130: ¿Qué significa la sanidad del hijo del oficial del rey? 

Vamos a analizar otro pasaje que encontramos en el evangelio de “Yohanan” (Juan) y, en este caso, es un milagro que, a lo mejor, no parece tan relevante como oros, pero también tiene sus aspectos proféticos y vamos a ir estudiando y conociendo un poco más de este milagro en particular que hizo “Yeshua” (Jesús). 

Vamos a Juan 4:43-54:

“Dos días después, salió de allí y fue a Galilea. Porque Jesús mismo dio testimonio de que el profeta no tiene honra en su propia tierra. Cuando vino a Galilea, los galileos le recibieron, habiendo visto todas las cosas que había hecho en Jerusalén, en la fiesta; porque también ellos habían ido a la fiesta. Vino, pues, Jesús otra vez a Caná de Galilea, donde había convertido el agua en vino. Y había en Capernaum un oficial del rey, cuyo hijo estaba enfermo. Este, cuando oyó que Jesús había llegado de Judea a Galilea, vino a él y le rogó que descendiese y sanase a su hijo, que estaba a punto de morir. Entonces Jesús le dijo: Si no viereis señales y prodigios, no creeréis. El oficial del rey le dijo: Señor, desciende antes que mi hijo muera. Jesús le dijo: Ve, tu hijo vive. Y el hombre creyó la palabra que Jesús le dijo, y se fue. Cuando ya él descendía, sus siervos salieron a recibirle, y le dieron nuevas, diciendo: Tu hijo vive. Entonces él les preguntó a qué hora había comenzado a estar mejor. Y le dijeron: Ayer a las siete le dejó la fiebre. El padre entonces entendió que aquella era la hora en que Jesús le había dicho: Tu hijo vive; y creyó él con toda su casa. Esta segunda señal hizo Jesús, cuando fue de Judea a Galilea”. (Juan 4:43-54 RVR60).

 Es interesante porque nos vuelve a ubicar en el mismo lugar, es decir, Galilea. Y el pasaje nos habla de otra situación in extremis. A lo mejor la primera no parecía tan grave, pero créeme que, si en tu boda te quedaras sin alimentos o sin vino o algo así, sería toda una tragedia y, en este caso, era que estaba en riesgo la vida del hijo del oficial del rey. Lo primero que nos dice esta sección es que fue al segundo día. Podemos ubicar entonces, la referencia que nos da el apóstol Pedro que un día son como mil años, considerando entonces, que estamos hablando de dos milenios; por tanto, el segundo milenio después de Yeshua, son dos mil años y estamos en el año dos mil y llega a Galilea, que como comentamos, representa proféticamente el lugar donde se dispersaron las diez tribus o Efraín. 

Pero, resulta que en la villa de Capernaúm, que significa villa de consuelo o lugar de confort y paz, de pronto, se suscita esta adversidad. El hijo del oficial del rey. Antes de avanzar de ahí, Yeshua dijo: ‘Que no hay profeta que tenga honra en su propia tierra’. Entonces se va de Judea o Judá y se va a Efraín, donde va a suceder esto. 

Vamos a empezar a revelar esto. Yeshua no es aceptado en Judá. ¿A quién representa Judá hoy? Precisamente a los judíos. No es recibido ahí y, entonces, se va al mundo gentil, a Efraín y ahí dice que es bien recibido. Además, resulta que estos galileos, llamémoslos así por identificarlos proféticamente efraínitas, empezaron a participar de las fiestas o festividades del Eterno. Pero, pasan estos dos mil años desde que Yeshua se reveló y ahí se incorporaron muchos gentiles o efrainitas. Dice que estaba enfermo, el hijo de un oficial del rey, evidentemente, era una persona importante y habla aquí que este hombre era el siervo del rey. Entonces, quien está enfermo, sufriendo y, a punto de morir, es la descendencia del siervo del rey. 

¿QUÉ REPRESENTA LA ENFERMEDAD?          

¿A quién puede representar esa descendencia y a ese siervo del rey? A Israel que está entre las naciones. ¿De qué nos está hablando posiblemente aquí? De que vendrá una tribulación, un momento de prueba, de enfermedad. ¿Qué representa la enfermedad proféticamente? Como el tiempo de tribulación. Es decir, Efraín / Israel en la diáspora pasará momentos de tribulaciones, de prueba. Entonces, este oficial dice: ‘Mi descendencia está a punto de morir, está sufriendo. Sólo tú puedes salvarlo y librarlo’.   

Dice el verso 47:

Este, cuando oyó que Jesús había llegado de Judea a Galilea, vino a él y le rogó que descendiese y sanase a su hijo, que estaba a punto de morir.” (RVR60).

 Si pensamos, ¿en dónde ha hecho Yeshua más milagros, en Judea / Judá o en Galilea / Efraín? Pues es muy contundente y evidente que, si en algún lugar Yeshua se ha hecho famoso y ha hecho más milagros, es, justamente, entre las naciones y entre Efraín. Así, la desesperación lleva a este hombre a buscar a Yeshua porque sabe que solo Él lo puede sanar. 

A LAS SIETE           

Entonces les dice Yeshua a partir del verso 48: 

Entonces Jesús le dijo: Si no viereis señales y prodigios, no creeréis. El oficial del rey le dijo: Señor, desciende antes que mi hijo muera. Jesús le dijo: Ve, tu hijo vive. Y el hombre creyó la palabra que Jesús le dijo, y se fue. Cuando ya él descendía, sus siervos salieron a recibirle, y le dieron nuevas, diciendo: Tu hijo vive. Entonces él les preguntó a qué hora había comenzado a estar mejor. Y le dijeron: Ayer a las siete le dejó la fiebre. El padre entonces entendió que aquella era la hora en que Jesús le había dicho: Tu hijo vive; y creyó él con toda su casa. Esta segunda señal hizo Jesús, cuando fue de Judea a Galilea” (RVR60). 

Qué extraño que el padre preguntara a qué hora había comenzado a estar mejor y que, Juan lo documentara. ¡Qué precioso milagro además! Porque cuando tienes hijos, de verdad que si hay alguien que te puede preocupar y puede moverte a hacer hasta lo imposible son justamente ellos. Pero aquí, en el sentido profético, que hemos estado buscando y analizando, dice el oficial: ‘Ve, antes de que mi hijo muera’. Y por ello, les transcribo esta cita de Mateo 24:22:

 “Y si aquellos días no fuesen acortados, nadie sería salvo; más por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados.” (Mateo 24:22 RVR60).

 Si hubiese pasado más tiempo, ese hijo, indudablemente, hubiese muerto. 

El padre toma en consideración la hora en que el hijo comenzó a sanar y recuperarse, como si hubiera sido, instantáneamente, un milagro. Parece que sanó de inmediato, en un instante, en un abrir y cerrar de ojos. Y le dicen al padre a la séptima hora. La séptima hora, ¿qué puede representar entonces? El séptimo milenio, porque cuando Yeshua regrese e inicie ese séptimo milenio, vendrá la sanidad total, vendrá la salvación para Israel en el último momento de todas sus tribulaciones, de todas sus enfermedades, angustias y de todas sus opresiones y exilios. Así es como concluirá. Por eso, es tan importante la fe en la segunda venida, en el regreso de Yeshua nuestro Mesías. Él traerá todo esto que anhelamos. 

Por ello, a veces, cuando comprendemos estos pasajes, entendemos por qué el judío anhela tanto que venga el Mesías, porque saben ellos que establecerá el reino finalmente en la tierra. Que se acabará la enfermedad, el sufrimiento y que se acabarán las persecuciones. Entonces, la enfermedad puede ser vista como un período de tribulación, de angustia, un tiempo de adversidades y, cuando regrese Yeshua en el séptimo milenio, la séptima hora, esa revelación traerá sanidad para todos. 

Que el Eterno te bendiga: ¡“Shalom” / Paz!

CategoríaTiempos del Fin
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