¿QUÉ ES SUKKOT?   

Bienvenidos todos a “Respuestas en la Biblia”. Este estudio de la “Kehilá” (Congregación) Camino a Emaús en donde estamos aprendiendo pregunta a pregunta más de la Palabra del Eterno a través de las respuestas que satisfacen esta hambre espiritual que tenemos y esta sed de la Palabra. Cuando encontramos una contestación es como un aliciente para seguir adelante y para seguir conociendo. Al menos, espero que para ti sea así, porque en mi caso, así lo sentí muchas veces. Conforme se van formando y resolviendo las interrogantes, Dios nos va confortando. Espero que, cada respuesta sea ese tiempo de refrigerio que Dios traiga para tu alma. El día de hoy, llegamos a la pregunta, No. 189 ¿Qué es “Sukkot” (Fiesta de los Tabernáculos)? ¿De qué se trata?, ¿En qué consiste esta fiesta? Sabemos que es la última fiesta dentro del calendario hebreo en el séptimo mes y la última de las tres fiestas que conforman la temporada de otoño. Hoy vamos a conocer, un poco más en qué consiste la fiesta de Sukkot. No siempre es fácil definir de una manera simple o breve, aunque trataremos de enforcarnos en la parte principal dentro de cada una de estas fiestas. 

Antes, quisiera yo recomendarles que vean otros videos del tema de Sukkot en esta serie de “Respuestas en la Biblia”, por ejemplo: ¿Cuándo nación Yeshua? O ¿Por qué creemos que Yeshua nació en Sukkot? ¿Cuáles son los mandamientos de Sukkot? Y ¿Qué es “Sheminí Atzeret” (Octavo día de la Asamblea)? 

¿QUÉ ES SUKKOT?  

Primeramente, vamos a definir: ¿Qué es Sukkot? ¿De qué se trata la fiesta de Sukkot? Bueno, Sukkot es una fiesta bíblica, por supuesto. Esa es la principal razón por la que debemos de guardar, porque debemos verla como un mandato divino, sin cuestionar tanto. Dura 7 días, es prácticamente la fiesta más larga de la Escritura (Panes sin Levadura dura 7 días también), más un día adicional conocido como ‘Sheminí Atzéret’; es decir, 8 días. Se celebra del día 15 al 21 del séptimo mes bíblico (en el ámbito judío se le conoce como el mes de “Tishrei”), que corresponde a septiembre u octubre del calendario gregoriano. 

La palabra ‘sukkot’ es el plural de la palabra ‘suká’ que significa choza, guarida y, se traduce o entiende como tabernáculo, tienda, enramada, escondedero, morada, abrigo, cabaña, cortina. Tiene bastantes acepciones, pero básicamente, es un tabernáculo. Por eso, se le conoce como la Fiesta de los Tabernáculos, que aparece como 31 veces en la Biblia. Resulta que ‘Sucot’ también es un lugar dentro de la Escritura, el cual tiene muchos aspectos interesantes. Lo podemos leer en Génesis 33:17:

 “Y Jacob fue a Sucot, y edificó allí casa para sí, e hizo cabañas para su ganado; por tanto, llamó el nombre de aquel lugar Sucot.” (Génesis 33:17 RVR60) 

Aquí, el contexto de este pasaje es cuando Jacob decide regresar de aquel lugar donde estuvo morando en la tierra de Madián con su suegro Labán. Llega el momento de volver, pero al encuentro (antes de llegar) le aparece su hermano Esaú. Sabemos que había una confrontación entre ellos, prácticamente, cantada y abierta. Sin embargo, también podemos atribuir que Dios hace un milagro y las cosas no resultan trágicas para Jacob, sino al contrario, se reconcilia con su hermano. Cuando Esaú le dice: ‘Vamos a volver’, ambos toman diferentes caminos. Dice la Biblia que Esaú aquel día fue por el camino a Seir y Jacob continúa con lo que leímos. ¡Qué interesante y nada es casualidad en la Biblia! Jacob sube a Sucot, porque es un lugar que representa la protección de Dios. Sucot es un lugar que vuelve a unir en uno al campamento, ya que lo había dividido en dos como un preámbulo de lo que sucedería algún día en la Casa de Israel y en la Casa de Judá. Este es el primer lugar donde aparece el término de Sucot. 

El otro lugar donde aparece también Sucot es en Éxodo 12:37:

 “Partieron los hijos de Israel de Ramesés a Sucot, como seiscientos mil hombres de a pie, sin contar los niños.” (Éxodo 12:37 RVR60). 

Una vez más, como les decía, Sucot se entiende no solo por la fiesta, sino como un lugar. Cuando los hijos de Israel salen de Egipto después de las diez plagas, llegan a este punto. Es muy probable que no sea el mismo lugar a donde llegó Jacob, por cuestiones geográficas, pues aquí ellos acaban de salir de Egipto y su primera escala es Sucot. Pues es lo que representa Sucot: un lugar de comunión con el Señor y de seguridad y confianza en Él. Muy necesario para los hijos de Israel, después de todas las plagas, llegar a Sucot para reafirmar la confianza en el Eterno. 

BASE BÍBLICA DE SUKKOT 

Vamos a tomar este tiempo para que ustedes tengan las bases de acuerdo con la Escritura de por qué hacemos lo que hacemos y lo podamos comprobar en nuestras biblias. 

Levítico 23:33-44:

“Y habló Jehová a Moisés, diciendo: Habla a los hijos de Israel y diles: A los quince días de este mes séptimo será la fiesta solemne de los tabernáculos a Jehová por siete días. El primer día habrá santa convocación; ningún trabajo de siervos haréis. Siete días ofreceréis ofrenda encendida a Jehová; el octavo día tendréis santa convocación, y ofreceréis ofrenda encendida a Jehová; es fiesta, ningún trabajo de siervos haréis. Estas son las fiestas solemnes de Jehová, a las que convocaréis santas reuniones, para ofrecer ofrenda encendida a Jehová, holocausto y ofrenda, sacrificio y libaciones, cada cosa en su tiempo, además de los días de reposo de Jehová, de vuestros dones, de todos vuestros votos, y de todas vuestras ofrendas voluntarias que acostumbráis dar a Jehová. Pero a los quince días del mes séptimo, cuando hayáis recogido el fruto de la tierra, haréis fiesta a Jehová por siete días; el primer día será de reposo, y el octavo día será también día de reposo. Y tomaréis el primer día ramas con fruto de árbol hermoso, ramas de palmeras, ramas de árboles frondosos, y sauces de los arroyos, y os regocijaréis delante de Jehová vuestro Dios por siete días. Y le haréis fiesta a Jehová por siete días cada año; será estatuto perpetuo por vuestras generaciones; en el mes séptimo la haréis. En tabernáculos habitaréis siete días; todo natural de Israel habitará en tabernáculos, para que sepan vuestros descendientes que en tabernáculos hice yo habitar a los hijos de Israel cuando los saqué de la tierra de Egipto. Yo Jehová vuestro Dios. Así habló Moisés a los hijos de Israel sobre las fiestas solemnes de Jehová.” (Levítico 23:33-44 RVR60). 

Aquí está el decreto, Dios lo ha ordenado. 

Y en el verso 38 Dios da por hecho que estamos acostumbrados a que le hagamos votos, ofrendas voluntarias y dones, y continúa diciendo que nos regocijaremos por siete días, trayendo el “Netilat Lulav” (4 especies que representan los frutos que se traían delante del Eterno). Los cuatro elementos simbolizan los cuatro vegetales del país y es una forma de reconocer que se ha recibido la tierra de parte de Dios. 

Que todo es de Él y que Él todo nos ha dado. Hay toda una explicación de cada uno de estos elementos: 

Y se vuelve a aplicar como regla general en todas las fiestas del Eterno que hay dos días de reposo: el primero y el octavo día que se agrega. De ello, aprendemos lo especial que es esta fiesta por agregarse este octavo día. Y también, como en las otras fiestas, hay implicación de sacrificios. 

  1. Ramas con fruto de árbol hermoso: Hoy en día se representa por un cítrico llamado Etrog.
  2. Ramas de palmeras: Es una palma de palmera.
  3. Ramas de árboles frondosos: Representado por un mirto. Ramita de un olor muy rico.
  4. Sauces de los arroyos: Son unas hojitas llamadas aravá que no tienen olor y, tampoco generan fruto. 

Juntos, estos 4 representan al pueblo de Israel. Yo les recomiendo el video sobre las 4 especies en esta serie de “Respuestas en la Biblia” para que lo puedan ver a detalle y sepan lo que representan. Continuando a partir del verso 41, leemos que dice: ‘Por estatuto perpetuo’. Debe mantenerse vigente, año tras año, de generación en generación. Y de acuerdo con Efesios 12, dice que: ‘Hemos sido injertados y somos parte del pueblo de Israel ya no somos extranjeros, ni advenedizos’. Por lo tanto, somos como cualquier otra persona del pueblo de Israel y con el mismo derecho de poder celebrar esta Fiesta de Tabernáculos que, por cierto, tenemos otro video en esta misma serie sobre: ¿Cómo hacer la sukká? Y todos los detalles específicos para que no te lo pierdas. Hemos leído todo el pasaje que nos da la base bíblica para la fiesta. 

  • Números 29:12-40 Aquí se describen todos los sacrificios que se llevaban a cabo durante estos siete días. 
  • Deuteronomio 16:13-15 Es otra referencia a esta festividad. 
  • 2 Crónicas 8:12-13 Es la inauguración del primer Templo de Salomón. Es una fiesta muy especial que se lleva a cabo durante este acontecimiento. ¡Qué mejor momento para inaugurar el Templo que en la Fiesta de Sukkot! 
  • Esdras 3:4 Hablando de cuando el pueblo volvió del exilio, celebraron la Fiesta de los Tabernáculos, como está escrito. Ofrecieron holocaustos y fue también una parte de la restauración de volver a la tierra de Israel.
  • Nehemías 8:13-18 Es otro pasaje muy conocido de estos mismos días, de este tiempo de Esdras, de cuando regresaron de Babilonia y, parte de la restauración fue llevada a cabo durante las fiestas. 
  • Zacarías 14:16 Donde hace una mención a Sukkot pero, en el milenio. En la época cuando el Mesías gobierne. 
  • Juan 7:1-2 Donde los hermanos de Yeshua, como no creían en Él, insistían en que fuera a Judea a celebrar la Fiesta de los Tabernáculos. 

En Juan, capítulo 1 dice que: ‘Yeshua habitó (hizo tabernáculo) entre nosotros, por lo que, pudiera ser considerada otra referencia a la fiesta. Sobre este tema, también hay un video, por lo que los animo a que se den una vuelta por la serie de “Respuestas en la Biblia” que se llama: ¿Por qué Yeshua nació en Sukkot? 

SUKKOT ES UNA FIESTA DE PEREGRINAJE 

¿Qué más es la Fiesta de Sukkot? Es una de las tres fiestas llamadas de peregrinación. Es decir, es una de las tres fiestas en la que había que acudir a Jerusalén. Esto nos muestra la importancia que tiene hasta el día de hoy esta fiesta, ya que el Eterno lo dejó por escrito: ‘Que todos los hijos de Israel acudieran delante de Él, al lugar que Él hubiere asignado cuando fuere posible’. Vamos a leer Deuteronomio 16:16-17:

 “Tres veces cada año aparecerá todo varón tuyo delante de Jehová tu Dios en el lugar que él escogiere: en la fiesta solemne de los panes sin levadura, y en la fiesta solemne de las semanas, y en la fiesta solemne de los tabernáculos. Y ninguno se presentará delante de Jehová con las manos vacías; cada uno con la ofrenda de su mano, conforme a la bendición que Jehová tu Dios te hubiere dado.” (Deuteronomio 16:16-17 RVR60).

 Una fiesta que nos ayuda a acercarnos a Dios. Donde se pide a todo varón que se presente delante del Eterno tres veces al año, una por cada fiesta indicada. ¿Qué pasa si no podía ir? Pues ese es el mandato y sería lo ideal, aunque no siempre sea posible. ¿Quién no quisiera cada año poder ir? Sería un regalo, una bendición adicional. 

La lección de esto también es que, en el caso particular de las fiestas de peregrinaje, nos llama a acudir al lugar designado, es como un padre que convoca a sus hijos que se han ido lejos. Porque un Padre siempre anhela reunir a sus hijos. Así es el Eterno. Quiere que nos acerquemos a Él y que le busquemos y vayamos a ver a su casa. De ahí la importancia de celebrar las fiestas porque Dios nos está llamando y quiere que nos presentemos delante de Él. Por eso, es una fiesta que debemos guardar si o si, aunque no estemos presencialmente en Jerusalén. Sabemos que, en el corazón, estaremos ahí y Él estará con nosotros. Es parte de la idea de Sukkot, de salir de casa, de emprender el camino, trasladarnos y habitar en tabernáculos. 

SUKKOT ES LA FIESTA DE LAS NACIONES 

De acuerdo con el libro de Números 29:12-34, en los sacrificios que se hacían se cubren también las naciones. Esta es una de las fiestas donde, simbólicamente, nos queda más claro que nadie está excluido para el Eterno en la celebración de las fiestas. Recordemos algo: cuando el pueblo sale de Egipto, ya leímos que, al primer lugar que llegan y, no es casualidad, es Sucot. Moran y habitan en tabernáculos durante todo este peregrinaje. Sin embargo, no solo estaban ahí las 12 tribus. También dice la Escritura que: ‘Había toda clase de muchedumbre de gentes’. Podríamos decir que estaban ahí los representantes de cada nación. Porque a Egipto llegaban personas de todas las naciones. Así salieron gentes, de prácticamente, todas las naciones, junto con el pueblo de Israel. Terminaron asimilándose a ellos. Y esa es la idea de que la “Torá” (Instrucción, Ley) y las fiestas, sean para todos aquellos que las deseen guardar. Por eso, a esta fiesta también se le conoce como: ‘La Fiesta de las Naciones’. Así que, puedes invitar a quien sea, no importa la raza, la nacionalidad, el color, el estado social o civil, todos son invitados. 

Lo interesante también es que, en el libro de Zacarías, capítulo 14 dice que, esta fiesta será celebrada por las naciones aún en el milenio. Cuando el Mesías vuelva, esta fiesta seguirá celebrándose. Leamos Zacarías 14:16-18:

 “Y todos los que sobrevivieren de las naciones que vinieron contra Jerusalén, subirán de año en año para adorar al Rey, a Jehová de los ejércitos, y a celebrar la fiesta de los tabernáculos. Y acontecerá que los de las familias de la tierra que no subieren a Jerusalén para adorar al Rey, Jehová de los ejércitos, no vendrá sobre ellos lluvia. Y si la familia de Egipto no subiere y no viniere, sobre ellos no habrá lluvia; vendrá la plaga con que Jehová herirá las naciones que no subieren a celebrar la fiesta de los tabernáculos.” (Zacarías 14:16-18 RVR60).

 Es decir, los que sobrevivieren de las naciones, se refiere a aquellos que pasen la guerra de Armagedón o Gog y Magog, pues seguirá la vida en la tierra y deberán subir de año en año para adorar al Rey. Porque Sukkot es conocida como la fiesta donde se establece el reino del Mesías. No nos preocupemos mucho si hay alguien que aún no esté convencido y se ponga difícil para celebrar la fiesta, porque en el milenio, será a fuerza, dejará de ser opcional y habrá sus consecuencias severas por no asistir delante del Rey a los tabernáculos. 

Como narra en Números 29:12-34, se describe la cantidad de animales de forma particular y específica que se sacrificaban: becerros, carneros y ovejas en 182 sacrificios. Tremendo trabajo que tenían los levitas en aquellos momentos en que se celebraba la fiesta de los tabernáculos. 

  • 1er día: 13 becerros
  • 2do día: 12 becerros
  • 3er día: 11 becerros
  • 4to día: 10 becerros
  • 5to día: 9 becerros
  • 6to día: 8 becerros
  • 7mo día: 7 becerros

Total: 70 becerros. 

De acuerdo con el tratado Sukká 55b del Talmud, se ha estipulado que el setenta es el número para las naciones gentiles. Setenta personas entraron con Jacob en Egipto. Así, estos setenta sacrificios que se hacían representan la provisión para todas las naciones y que todos pudieran participar. De hecho, el total de los sacrificios era 182, el cual es un número divisible entre 7, como todos los demás: 70 becerros, 14 carneros, 98 ovejas. Lo cual es impresionante porque el 7 y el 70 son los números de la fiesta de Sukkot. Detalles que nos deja ver el Eterno para reafirmar que, esta fiesta es para todos.   

SUKKOT ES UNA FIESTA DE DEDICACIÓN 

¿Qué más es la fiesta de Sukkot? Es una fiesta de dedicación. Porque el Rey Salomón dedicó el Templo en la época de la fiesta de Sukkot (1 Reyes 8). Por tanto, esta fiesta también es conocida como la Fiesta de la Dedicación. Yo creo que, no habría mejor momento de lo que implica y representa Sukkot: ‘El Eterno morando entre Su pueblo’. Ya no en un tabernáculo, sino en el Templo. Son detalles que nos deja ver la Palabra y que nos ayudan a ver la importancia de la Fiesta que volvió a ser celebrada después del tiempo del cautiverio.  

Hay otra fiesta en la Biblia, a la que se le llama: ‘Fiesta de la Dedicación: Jánuca’. Debemos ser cuidadosos para no confundirlas. La idea, en este caso, es que son un llamado a que nosotros nos consagremos también. Que dediquemos nuestra vida al Señor. De por sí, hemos sido rescatados, comprados por precio: parte de lo que nos enseña Pésaj. Aquí es como la reiteración final de que somos del Eterno y que nos debemos consagrar y dedicar a Él. En Juan, capítulo 10, leemos que la Fiesta de la Dedicación (Jánuca) cae en invierno. La Fiesta de la Dedicación en otoño es Sukkot. 

SUKKOT ES UNA FIESTA DE RECOLECCIÓN 

También debemos entender que Sukkot es una Fiesta de Recolección, llamada en hebreo: “Jag Ja’Asif”. Con esto, nos enseña varias cosas. Lo primero está en el pasaje de Éxodo, que es como el precedente de Sukkot en Éxodo 23:16:

 “La fiesta de la cosecha a la salida del año, cuando hayas recogido los frutos de tus labores del campo”. (Éxodo 23:16 RVR60).

 

Al ser una fiesta de recolección nos enseña algo muy importante que Dios está trayendo de vuelta o reuniendo a su pueblo de todas partes. Parte de la temática de las fiestas de otoño es el volver a Él porque Dios nos está reuniendo de nuevo. Sabemos que, proféticamente, Dios está haciendo volver a Su pueblo y las profecías dicen que Él hará reunir a las tribus perdidas una vez más. Esta fiesta de eso se trata también. Por eso, se recolectaban los frutos como representación del hombre y se presentaban delante del sacerdote ante Dios. Lo que busca esta fiesta es reunir a Israel, que está disperso entre las naciones delante de Él. Como el padre, decía yo, que quiere buscar una razón o motivo para atraer a sus hijos de vuelta o, simplemente, congregarlos. Es una fiesta maravillosa que representa que Dios está trayendo de las cuatro esquinas a Su pueblo de donde los arrojó. Esto es algo que vemos, prácticamente, desde hace algunos años en cada fiesta de Sukkot porque cada año, más personas están abriendo sus ojos a esto y con ello, se está cumpliendo la profecía. 

SUKKOT ES UNA FIESTA PROFÉTICA 

Por supuesto que, también está la parte profética que radica no solo en que Dios traerá de vuelta a Su pueblo, sino porque esta fiesta se seguirá celebrando en el milenio por las naciones, como está escrito en Zacarías 14. Es una mirada al futuro con la esperanza de que Dios habitaría entre Su pueblo (Emmanuel), ese es el significado del nombre, un título, un concepto de que Dios, finalmente, caminaría con Su pueblo, no tanto como un nombre propio. Algún día, todas las naciones estarán reunidas para celebrar la fiesta de Sukkot, porque todos los que sobrevivieren de las naciones van a subir a Jerusalén para adorar al Rey y para celebrar la fiesta de los Tabernáculos. Entonces, nosotros estamos declarando Palabra profética cuando celebramos la fiesta de Sukkot. Por supuesto que, la fiesta es una imagen de lo que será el milenio, porque no olvidemos la parte histórica en la que los Hijos de Israel habitaron en Tabernáculos – “Sukká” y esa experiencia del desierto fue sobrenatural en muchos sentidos. Además, anuncia la esperanza de un futuro en una habitación mucho mejor. Para ellos había una cubierta de nube de día, de fuego de noche, que los protegía. Fue una experiencia muy especial, sin duda, la que vivió el pueblo de Israel durante su estancia en tabernáculos en el desierto. Eso es lo que busca captar la fiesta de Sukkot también, la parte profética de que viene algo mejor, que solo somos peregrinos, solo estamos de paso y que, anhelamos llegar a la tierra prometida, a ese momento y experiencia que el Eterno quiere que todos tengamos. 

De una manera más mística y misteriosa, ¿a dónde apunta esta fiesta? ¿En qué otro momento podemos decir que Dios caminó con sus creaturas? Es más, el texto dice que se paseaba. En el “Gad Edén” (Jardín del Edén). Por eso, Sukkot también es una fiesta de contacto con la naturaleza, donde buscamos recrear o representar ese momento donde Dios habitaba con Adán y con Eva y todo el mundo era perfecto. No necesitaban nada más, ni ropa, ni carro, ni vacaciones, nada. Imagínense qué nivel de provisión espiritual que ni ropa necesitaban. Esa es la idea de Sukkot. Apunta hacia un futuro donde no requeriremos de tantas cosas materiales y superficiales. Lo más importante será habitar en la Presencia de Dios o Dios con nosotros. Será como regresar al jardín del Edén. 

Hay algo curioso, porque Lamec vivió 182 años y fue el padre de Noé y el nombre de Noé significa ‘descanso’, la idea es que, después de este tiempo en la tierra, cuando venga el Mesías, hallaremos el descanso de todas nuestras aflicciones. Sukkot es un tiempo de descanso porque confiamos en el Eterno, porque Él es nuestro proveedor, Él nos protege, nos guarda y sustenta. Porque en Él tenemos todo. Su presencia es lo más importante. 

SUKKOT ES UNA FIESTA ESPIRITUAL 

¿Qué más nos enseña la fiesta de Sukkot? Sukkot tiene una gran fuerza espiritual. A lo mejor parece aventurado, pero tal vez, sea la fiesta que se encuentra en el nivel más alto de espiritualidad, porque cada fiesta nos acerca más al Eterno. Empezamos saliendo de la esclavitud en Egipto, en la fiesta de “Pésaj” (Pascua), al llegar a Sukkot no solo es vivir en libertad, sino gozarnos en ella y en un proceso de transformación. Sukkot se considera ese último escalón espiritual, en nuestro caminar con las fiestas del Eterno. Nos recuera que, somos extranjeros y peregrinos en esta tierra. Que, así como la sukká es una morada temporal, nuestro paso por este mundo también es temporal. Y, este cuerpo, también representado por la sukká, igualmente, es temporal y que necesitamos para ser felices, mucho menos de lo que nos imaginamos. Sukkot nos recuerda que, lo que realmente necesita el hombre para ser bendecido y dichoso, es la presencia de Dios. Entonces, nos acercamos a la experiencia que vivieron Abraham, Isaac y Jacob que vivieron en tabernáculos; así como el pueblo de Israel en el desierto al salir de Egipto, lo cual representa un nivel alto. Por eso, leamos este pasaje para entender por qué Sukkot es una fiesta espiritual y hacia qué instancia nos puede llevar. ¿Quién es una persona espiritual? Podemos tener muchos conceptos como: ‘Es una persona que no peca’.  ‘Una persona que vive en santidad, que está en comunión con Dios’ etcétera. Pero, también la Biblia nos muestra que una persona que es dichosa y feliz es espiritual porque encuentra su lugar en este mundo y se da cuenta del plan que Dios tiene para él.  Hebreos 11:13-16:

 “Conforme a la fe murieron todos éstos sin haber recibido lo prometido, sino mirándolo de lejos, y creyéndolo, y saludándolo, y confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra. Porque los que esto dicen, claramente dan a entender que buscan una patria; pues si hubiesen estado pensando en aquella de donde salieron, ciertamente tenían tiempo de volver. Pero anhelaban una mejor, esto es, celestial; por lo cual Dios no se avergüenza de llamarse Dios de ellos; porque les ha preparado una ciudad.” (Hebreos 11:13-16 RVR60).

 Este pasaje habla de los personajes que vivieron conforme a la fe, que no recibieron lo prometido, sino que lo miraron de lejos y lo creyeron. Parte de las grandes enseñanzas que nos deja Sukkot es que, sabes que, al estar morando en la sukká, en esas incomodidades, tenemos certeza de que no es para siempre, sino temporal, por siete días. Y, finalmente, por muy incómoda que pueda parecer la sukká, todos sabemos que hay un colchón en casa que nos espera al término de la semana. ¡Esa es la idea! Entender que estamos de paso, que esto es temporal y esta vida no lo es todo. Y saber que somos peregrinos en nuestro caminar en esta tierra.

SUKKOT ES UNA FIESTA DE GOZO 

Sukkot es un tiempo de regocijo y gozo. ¡A tal grado que se considera un mandamiento gozarse en esta fiesta! A esta época se le llama “ziman simjatenu” (la época de nuestro regocijo). Vamos a comprobar por qué el énfasis de esta fiesta es la alegría y el gozo en Deuteronomio 16:13-15:

 “La fiesta solemne de los tabernáculos harás por siete días, cuando hayas hecho la cosecha de tu era y de tu lagar. Y te alegrarás en tus fiestas solemnes, tú, tu hijo, tu hija, tu siervo, tu sierva, y el levita, el extranjero, el huérfano y la viuda que viven en tus poblaciones. Siete días celebrarás fiesta solemne a Jehová tu Dios en el lugar que Jehová escogiere; porque te habrá bendecido Jehová tu Dios en todos tus frutos, y en toda la obra de tus manos, y estarás verdaderamente alegre.” (Deuteronomio 16:13-15 RVR60).

 No solamente nos ordena estar alegres, sino, verdaderamente alegres. Por eso, a esta fiesta se le llama la “Gran Fiesta” porque es el contraste total con “Yom Kippur” (El día del Perdón). De alguna manera, el hecho de saberse perdonado en este día es ya como un motivo suficiente para regocijarse de forma natural. Por ello, este es el tiempo de reír, de alegrarse, de disfrutar de la presencia de Dios, de lo que nos ha dado, de entender que podemos ser felices sin tanto e incluso, ese el desafío en la fiesta de Sukkot. Que, a pesar de salir de las comodidades de nuestro hogar, de ir a acampar, a habitar en una sukká, el Eterno dice: ‘Gózate en ello’. Aquel que se puede gozar en las incomodidades y adversidades, esa es una persona sumamente espiritual con fe. Que confía que Dios lo dirige todo, que tiene un propósito y que hay una bendición detrás de todo esto. 

Hay que decirlo: Sukkot tiene ciertas incomodidades cuando vas a acampar, pero, finalmente, el llamado que tenemos es que debemos aprender a gozarnos, a pesar de todo, porque es temporal. ¡Deléitate, gózate! Yo te invito a que, en la próxima fiesta de Sukkot, lo hagas. Yeshua celebró esta fiesta. Él es la esencia de todas las fiestas. Él se gozó en la fiesta de Sukkot y nos toca a nosotros hacerlo también. ¡Vive esta fiesta a plenitud, gózala, deléitate y verás que hay una grande bendición en ella! 

Que el Eterno te bendiga grandemente: ¡“Shalom”! / ¡Paz!

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